Comparar «Las 5 Tierras» con «Canción de Hielo y Fuego» es tan acertado y evidente como insuficiente. Sí, es una fantasía medieval con un reparto coral de personajes, repleta de giros inesperados y sorpresas que dejan al lector con los ojos abiertos como platos, que gira alrededor de las luchas crudas y sangrientas por el poder, pero la primera entrega de la obra de Lewelyn y Jerôme Lereculey es tan compleja que tiene personalidad propia y es injusto calificarla tomando como referencia la novela-río de George R.R. Martin.

No es ningún secreto que el viejo rey Cyrus está moribundo y que ha designado como sucesor a su sobrino Hirus, un tigre joven, ambicioso y violento, que quiere imponerse por la fuerza sobre las Cinco Tierras. Pero la hija del rey, que no puede heredar el trono por ser hembra, no está nada de acuerdo con estas disposiciones…

Escrita por Lewelyn (pseudónimo que abarca a los guionistas David Chauvel, Mélanie Guyard ‘Andoryss’ y Patrick Wong ‘Oz’) y dibujada por Jerôme Lereculey, «Las 5 Tierras» («Les 5 Terres«) es una fantasía medieval protagonizada por animales antropomórficos, un estilo al que los franceses denominan ‘animalier‘ convertido en icono por Juanjo Guarnido y Juan Díaz Canales y su serie «Blacksad«, y en una obra maestra por Stan Sakai y «Usagi Yojimbo«. El primer álbum publicado en castellano por Yermo Ediciones recopila las dos primeras entregas publicadas en Francia por la editorial Delcourt en septiembre de 2019 y enero de 2020 (tituladas respectivamente «De toutes mes forces» y «Quelqu’un de vivant«). Hay otras tres más («L’Amour d’un imbécile«, «La même férocité» y «L’objet de votre haine«), y en concreto la última de ellas ha salido a la venta este pasado mes de enero. La serie ocupará un total de seis tomos, de manera que la edición en castellano de Yermo Ediciones constará de tres álbums.

La historia creada por David Chauvel nos sitúa en un mundo imaginario formado por cinco continentes (Angleon, Arnor, Lys, Ithara y Erinal) que dan nombre a la serie, cada uno de ellos habitado por una raza de animales (los monos en Lys, los reptiles en Ithara, los herbívoros en Erinal, los osos en Arnor y los felinos en Angleon). En el centro de estas cinco tierras está Angleon, el reino más poderoso de todos ellos y donde sucederá la mayor parte de la acción de este primer tomo.

Hay tres líneas argumentales principales en «Las 5 Tierras«, con numerosos personajes involucrados en cada una de ellas: la crónica de la pugna por la corona que quedará vacante cuando finalice la agonía del rey Cyrus, las andanzas de un joven recluta de la guardia que esconde algunos secretos, y la vida de los cuatro huéspedes cautivos entre los muros de la ciudad de Angleón, miembros del resto de razas, que viven encerrados en una jaula de oro como garantía de paz. Estas tres historias interactúan entre sí y son extremadamente codependientes, y se suman a otros retazos de hilos que se presentan y apuntan a tomar mayor relevancia en próximos tomos, como el papel del asesino Kirill. Más de veinte personajes intervienen de forma activa en esta historia coral, que nos llevarán en volandas desde la cama donde yace moribundo el soberano hasta las intrigas palaciegas que se tejen a su alrededor por parte de su séquito y sus familiares para obtener la ansiada corona, pasando por los bajos fondos de la ciudad, los barracones de la guardia, o los aposentos de los nobles y las damas que juegan a su particular ‘Juego de Tronos’. Sí, es evidente e inevitable caer en la comparación con la emblemática obra de George R.R. Martin, tanto por la ambientación de «Las 5 Tierras» como por sus sorprendentes giros argumentales que dejan al lector con la boca abierta. Hay un inevitable aroma a la «Canción de Hielo y Fuego«, pero también a la obra grimdark de Joe Abercrombie, e incluso a «Falcon Crest«.

«Las 5 Tierras» tiene todo aquello que se le puede pedir a una obra a la que nos atrevemos a comparar con «Canción de Hielo y Fuego«, como intrigas palaciegas, engaños, traiciones, complots, asesinatos, duelos y amores prohibidos, pero también tiene más. Mucho más. Y es que Lewelyn aprovecha que sus personajes son animales antropomórficos deliciosamente dibujados por Jérôme Lereculey para añadir otros elementos a la trama como los conflictos relacionados con las especies y sus características más representativas, con tigres fieros, leones valientes, osos violentos, reptiles taimados, herbívoros pacíficos, monos reflexivos,… Eso no lo tiene la novela-río de Martin, y es uno de las grandes ideas que nos ofrece esta obra. Pero, claro, todo el trabajo de construcción de los guionistas brilla y se lee con mucha facilidad, pese al gran número de personajes e hilos argumentales, la ausencia de escenas de acción o la ambientación en un mundo complejo y multicolor, gracias al magnífico trabajo del dibujante, de los entintadores y del colorista, todos ellos coordinados por la dirección artística de Didier Poli.

En resumen, «Las 5 Tierras» es una obra magnífica, con un gran guion y un dibujo sobresaliente, pero también es un cómic inesperado porqué el estilo ‘animalier‘, al que muchos lectores pueden asociar a obras más infantiles, no renuncia a presentar una historia adulta, dura, profunda y cargada de violencia que enganchará a todos aquellos lectores que se atrevan a darle una oportunidad. No se van a arrepentir.

Las 5 Tierras.
Guion: Lewelyn
Dibujo: Jérôme Lereculey
Color: Dimitris Martinos
Edición original: «Les 5 Terres 1: De toutes mes forces» y «Les 5 Terres 2: Quelqu’un de vivant»
ISBN: 978-84-17957-55-1
Formato: 22,3×31,2cm. Cartoné. Color
Páginas: 120
Precio: 26,00 euros