A mediados de los años ochenta, cuando las series de televisión aún no tenían el prestigio del que gozan hoy, la sitcom de la cadena NBC «Juzgado de Guardia» («Night Court» en su versión original) consiguió mantenerse nueve años en antena y emitir casi doscientos episodios. La comedia narraba las peripecias y juicios de un juzgado de guardia de Nueva York, presidido por un juez joven y excéntrico, con un fiscal engreido y mujeriego, con un alguacil imponente y bonachón, y una abogada sexy e ingénua, además de una legión de personajes secundarios que generaban mil y una situaciones surrealistas en cada episodio. Todo un clásico que, en el año 2008, mereció un homenaje de «30 Rock«, con el reparto original interpretandose a sí mismo.