Segunda entrega de la ¿tercera? ¿cuarta? serie del universo lantern, “Green Lanterns“, un regalo para los dos nuevos poseedores del anillo que guioniza Sam Humphries y dibujan una cohorte de autores.

Green Lanterns 2 (Renacimiento)
Edición original: Green Lanterns núms. 7 a 14 USA
Guión: Sam Humphries
Dibujo: Ed Benes, Ronan Cliquet, Neil Edwards, Eduardo Pansica, Robson Rocha
Tinta: Jay Leistein, varios artistas
Color: Jason Wright, Hi-Fi, Blond
Formato: Libro rústica, 192 págs. a color.
17,5€

Esta nueva entrega de Green Lanterns arranca con dos números autoconclusivos, en los que seremos testigos de una peculiar noche de Halloween y de un debate tan actual como polémico: el derecho de Simon a portar armas, más allá de su anillo de poder. Tras sincerarse el uno con el otro, los Green Lanterns no tendrán tiempo para descansar. ¡El misterio de un olvidado anillo fantasma sale a la luz, con un ejército de invasores dispuesto a reclamar el poder que una vez doblegó a los mismísimos Guardianes del Universo!

Alcanzamos el segundo volumen de Green Lanterns para darnos cuenta de que, quizás, el otorgarles a estos dos personajes, Simon y Jessica, una serie regular haya sido bastante precipitado, oficialmente son los dos Green Lanterns de la Tierra ahora que el resto de lanterns se encuentran vete tú a saber, porque no se nos dice, pero nada, que hacen su propio entrenamiento en la Tierra, en compañía de un Guardián exiliado y de su anillo fantasma que permite manipular todos los espectros de la luz, no escoge a su portador, etc, vamos, una receta para el desastre en la que sorprende que un don nadie, por muy apoyado por el primer Green Lantern que esté, se hace con el anillo fantasma con una facilidad pasmosa y pone de rodillas a Simon y a Jessica durante un par de números, que hay que quemar etapas en la serie y así acabamos por enfrentar a ambos héroes a sus mayores miedos.

Total que Sam Humphries está definiendo a los personajes y cada vez queda más claro que Geoff Johns se lanzó a una maniobra de marketing al crear a Simon como un Green lantern “chungo” que luego ha resultado ser un azucarillo y una Jessica que, con la terapia verde, ha logrado superar sus miedos y aceptarse como una más que digna portadora del anillo que, seguramente, acabará por sorprendernos al ejecutar nuevas habilidades con su anillo, al igual que hizo Simon en el anterior volumen. En Green Lanterns hay un par de escenas sonrojantes con ambos héroes yendo de Halloween mientras un par de Dominadores los persiguen. Al menos la escena final levanta cierto grado de interés por muy predecible que resultase el engaño perpetrado por Volthoom, eso consigue remontar el interés de la serie, al menos para mi.

Gráficamente, como siempre, estamos ante un popurrí de artistas que se ven apoyados por el uso del coloreado digital para dar una especie de uniformidad a la serie, personalmente me quedo con el numerito de Ed Benes, al menos gráficamente, y con lo que prometen Robson Rocha y Ronan Cliquet pero estaría bien que un solo dibujante se hiciese cargo de la colección.

En cuanto a la edición de ECC Cómics es una de sus típicas rústicas de batalla, sólo que de mayores dimensiones de lo habitual y repleto de portadas.

En definitiva, a mitad de lectura estaba pensando en dejar de lado Green Lanterns, pero hacia el final Humphries parece encontrar el camino de la serie y el rumbo se vuelve más interesante.