Cecilia Kass (Elisabeth Moss) está atrapada en una relación controladora y violenta con un brillante y rico científico. Una noche decide escaparse y esconderse con la ayuda de su hermana (Harriet Dyer), un amigo de la infancia (Aldis Hodge) y la hija adolescente de éste (Storm Reid). Tras su huida, Cecilia se entera de que su agresivo exnovio (Oliver Jackson-Cohen) se ha suicidado y le ha dejado una gran parte de su enorme fortuna. Pero ella sospecha que su muerte es un truco y poco después de recibir la herencia empiezan a tener lugar una serie de insólitas y letales coincidencias. Cecilia intenta probar desesperadamente que alguien aparentemente invisible le persigue, mientras su salud mental se resiente cada vez más.