«¿Y tú, cuánto vas a tardar en morir?», dice la carta que recibe Raquel en su primer día de trabajo en el centro en el que impartirá clases de literatura. La maestra aceptó una suplencia en el instituto del pueblo de su marido y parece que su llegada no hace demasiada gracia a sus alumnos.
Seleccionar página











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal