Versión desenfadada de “Un viaje alucinante” de Richard Fleischer, “El chip prodigioso” (“Innerspace”) de Joe Dante llevaba por accidente al valeroso piloto Dennis Quaid y su cápsula minimizada al interior del cuerpo de un depresivo y acomplejado Martin Short, para deleite y diversión de los espectadores del año 1987. Y, además, se ganó un Óscar por sus efectos visuales… que hoy nos harían sonreir de condescendencia.