Quizás hoy nos parezca algo pobre, sobretodo si lo comparamos con el Smaug de «El Hobbit» de Peter Jackson, pero Draco, el último dragón vivo de la película «Dragonheart» de Rob Cohen que contaba con el rostro y la voz de Sean Connery, nos sorprendió y nos dejó con la boca abierta a finales de los años noventa. La historia de como cedía medio corazón a un joven príncipe que se volvía malvado y despiadado cuando se hacía mayor, un Joffrey cualquiera, era un bonito cuento de fantasía.
Seleccionar página







Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal