Un estadio repleto, dos equipos asiáticos, un millón de dólares para el ganador y cuatro partidos. ¿La final de la Champions? ¿La final de la NBA? ¿La Superbowl? ¡No! Un videojuego. 

Hace unos días se disputó la final del Campeonato Mundial del videojuego “League of Legends” (LOL) en el estadio Sangam Stadium de Seúl. El mismo en el que se jugó en el año 2002 la final de la Copa del Mundo de fútbol. Los equipos de Samsung White y Royal Horn se enfrentaron ante 40.000 espectadores en el estadio, la cadena ESPN en directo y millones de espectadores a través de internet para elegir al campeón de este videojuego tipo MOBA (Multiplayer Online Battle Arena) free-to-play de Riot Games que cuenta con unos 27 millones de jugadores activos cada día.

Los cinco ganadores del equipo Samsung White se repartieron un millón de dólares en premios y se alzaron con la Copa del Invocador. Ahora son ídolos de masas. Como LeBron James, Brad Pitt o Messi…

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