He alcanzado el sexto libro de la saga de Carl el Mazmorrero, The Eye of the Bedlam Bride (El ojo de la novia del caos) y lo cierto es que sigo enganchadísimo a la historia de Matt Dinnniman no dejo de darle vueltas a la trama y cómo se acabará por resolver todo.
The Eye of the Bedlam Bride
Matt Dinnniman
832 páginas
El veterano de la Guardia Costera Carl y la gata de su exnovia, la Princesa Donut, han sobrevivido más tiempo y han subido de nivel de lo que nadie hubiera imaginado en el reality show más popular de la galaxia, pero tras el impactante final del séptimo nivel, ahora cualquiera puede con él.
Un panteón de dioses olvidados. Un viejo rencor entre un presentador de un programa de entrevistas, una heredera y el hombre al que destrozaron en el camino. Un sistema de IA que se deteriora rápidamente. Una tiara inoportuna sobre la cabeza de un amigo.
Es un caos en el octavo piso.
Los rastreadores reciben una nueva tarea: encontrar y capturar seis monstruos, cada uno de los cuales se convertirá en una carta. Cuanto más fuertes y letales sean, mejor. Al final del piso, los villanos también tendrán mazos compuestos por algunas de las cartas más poderosas disponibles. Así que es crucial que los rastreadores reúnan el escuadrón más resistente posible. Pero, como siempre, hay una trampa. Siempre hay una trampa.
Si Carl y Donut quieren una mano ganadora, tendrán que capturar al monstruo más letal y aterrador de todos: Shi Maria. Estuvo casada con un dios ahora desaparecido. Su ataque especial es conocido por volver loco a cualquiera. La llaman la Novia del Caos.
Pero incluso si Carl y Donut logran capturarla, saben muy bien que el hecho de que alguien haya sido capturado no significa que haya sido domesticado.
Bienvenidos, rastreadores. Bienvenidos al octavo piso de la mazmorra.
Que la saga de Carl el Mazmorrero es una carta de amor a los frikis de todo tipo de géneros es algo indudable y como enésima confirmación tenemos el hecho de que en el octavo piso (los humanos esquivaron el séptimo fruto gracias a ciertas maniobras) la inspiración para los combates no es otra que Magic: The Gathering, por lo que Carl y Dónut se verán obligados a conseguir sus cartas de combate… en Cuba, donde aparecerán después de que nuestra gata persa favorita seleccionase ese destino a la hora de afrontar el octavo piso. Aquí nuestros protagonistas estarán separados de sus compañeros, conociendo a otros mazmorreros en el camino, aunque las cosas no terminarán tan bien para estos nuevos compañeros como ellos esperan. Eso sí, las impresiones de los anteriores libros, y lo que sucederá en The Eye of the Bedlam Bride nos dejará muy claro que tanto Carl como Dónut saben que no pueden esperar ayuda exterior y que tienen que hacerselo pagar a todos. No en vano recordemos que para vivir este maravilloso espectáculo mazmorrero la Tierra fue destruida y arrasada.
Mientras Carl y Dónut andan explorando Cuba y descubriendo todas las sorpresas que la organización les ha dejado por allí preparadas las cosas vuelven a complicarse ligeramente y lo que iba a ser una guerra entre cangrejos y focas acaba convertida en una guerra demoníaca que enfrentará a dos dioses-demonios mientras que Carl y Dónut se las ven y desean para afrontar los combates en los que es la gatita persa la que maneja el mazo de cartas, dejando libre a Carl para el combate. El resto de mazmorreros, dispersos por el mundo, acabarán por hacer caso a Carl y a Dónut, preparando lo que vendrá en el próximo libro: The inevitable ruin (la ruina inevitable), aunque contamos con una Katya que no sólo dará problemas por ser una portada también de la tiara de la puta sepsis (lo que la enfrentará a Dónut en el noveno piso) sino que también está viviendo serios problemas con las drogas. Esta experiencia desgasta a los mazmorreros, supervivientes de la Tierra, de una forma u otra, y aún estamos comenzando a ver las consecuencias de toda esta experiencia para nuestros protagonistas, y las cosas no van a ir a mejor para un Carl que, al final del libro, sufrirá una posesión y , gracias a ello, tendrá otra compañera de viaje y acceso a nuevos poderes y habilidades que aún debe descifrar.
Hay que tener muy en cuenta lo mucho que sufren los mazmorreros, con varios optando por morir, así como la presión que supone todo esto para Carl: ser la esperanza del resto de mazmorreros. Y lo que ocurre en The Eye of the Bedlam Bride es muy chungo.
Nuevamente me reconozco enamorado de la serie de Carl el Mazmorrero, deseo que Nova los publique cuanto antes y, también, que Dinniman no ceje en su empeño de escribir más y más libros, y cuanto más rápido mejor (en junio llega A Parade of Horribles).
The Eye of the Bedlam Bride es una lectura muy extensa, pero francamente adictiva (cuesta irse a dormir a mitad de la lectura), tanto que tengo varias reseñas pendientes y sin embargo no puedo abandonar a Carl y a Dónut.













Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja