Douglas Wolk nos ayuda con una tarea titánica en «Cómo leerse todo Marvel«, libro ganador de un Premio Eisner, que ayuda en cuestiones tan cruciales como «¿por dónde empiezo a leer cómics del Universo Marvel?» y otras por el estilo. ¿Conseguirá su cometido? Echemos un vistazo.

Cómo leerse todo MarvelEn cualquier conversación sobre cómics entre amigos, entendidos, en foros o redes sociales es inevitable que alguien formule la pregunta el millón. «Yo también quiero leer todo esto, pero… ¿por dónde empiezo?». Se trata de una pregunta muy fácil de responder a la ligera (¡por donde quieras!), pero imposible de responder de manera específica.

La telaraña de series y más de seis décadas de aventuras convierte el Universo Marvel en un fractal en constante expansión de historias, personajes, pruebas contradictorias y revisiones imposibles, donde siempre existe un «anteriormente» y donde siempre hay un «continuará» de relanzamientos, resurrecciones, universos paralelos y líneas temporales alternativas.

No importa en qué punto te incorpores, siempre es demasiado tarde. Y ni siquiera los que aseguran haberlo leído todo lo han hecho en realidad.

Leer «Cómo leerse todo Marvel«, valga la redundancia, es como pedirle a Galactus que se coma solo una tapa en un bar: desmesurado, improbable… pero al final, oye, resulta que funciona. Douglas Wolk, periodista, crítico y, por lo visto, dotado de superpoderes en la categoría de resistencia extrema de retinas, decidió enfrentarse a un reto que ni el Doctor Extraño con el Ojo de Agamotto: leerse los más de 27.000 cómics del Universo Marvel. No solo lo hizo, sino que además tuvo el cuajo de escribir un libro sobre la experiencia. Y no, no es una guía aburrida tipo «lee esto y luego aquello«. Es más bien como si un colega friki se hubiese metido en el multiverso de Marvel y hubiese vuelto para contarte los mejores cotilleos, batallitas y joyas escondidas. Y con gracia.

«Cómo leerse todo Marvel» no te dice qué tienes que leer. Te dice: «Mira, yo me lo he leído TODO, tú no tienes por qué hacerlo, pero si te animas, aquí tienes unos atajos, unos consejitos, unas reflexiones y unas rutas alternativas por el laberinto marvelita«. Y claro, ¿cómo no querer seguirle? Si alguien sobrevive a «Secret Wars II» y sigue cuerdo, es que merece al menos que escuchemos su propuesta. Ante todo hay que decir que este libro es recomendable para lectores que hayan llegado hace poco a los cómics Marvel, o para despistados. Porque muchos de nosotros, que hemos empezado a leer estos tebeos en Vértice, no necesitamos que nos digan lo que cuentan aquí.

La gracia de Douglas Wolk es que no cae en el rollo académico ni en la pedantería. Podría haber escrito una tesis, pero ha preferido que nos lo pasemos bien. Su tono es juguetón, chispeante y muy humano. Habla con entusiasmo, pero sin ser un fanboy cegado. Tiene esa mezcla de sabiduría y humor que te recuerda por qué te enamoraste de los cómics de Spiderman cuando eras crío… y por qué todavía hoy te emocionas cuando ves a Lobezno mascullar entre dientes.

El primer gran acierto del libro es su prólogo al que titula «La montaña de las maravillas«, un homenaje a la locura ordenada que es Marvel Comics. Porque, seamos sinceros: entrar hoy en Marvel es como llegar tarde a una fiesta que empezó en 1939. Todo el mundo lleva ya muchas copas, algunos han resucitado, otros han cambiado de bando, y tú no sabes si estás en la línea temporal 616, en el Ultimate o en un What If. Douglas Wolk te agarra de la mano y te dice: «Tranquilo, respira. Esto tiene sentido. Bueno, más o menos. Pero es divertido«.

Y lo mejor: no se limita a hablar solo de los cómics y personajes más populares. Claro que están Spiderman, los 4 Fantásticos, los X-Men de Claremont o el Thor de Simonson (faltaría más), pero también hay espacio para Shang-Chi, los monstruos pulp de los cincuenta, las locuras de los setenta, el Marvel más experimental e incluso para los cameos presidenciales. ¡Obama codeándose con Peter Parker! ¡Nixon convertido en villano marvelita! Hay más historia de América aquí que en muchos manuales de instituto, solo que con más capas y menos deberes.

Cada capítulo es una ruta temática, no cronológica. Esto es clave. Douglas Wolk no te lleva de la mano desde 1961 hasta 2021 como si fueras un turista con sandalias. No. Te propone caminos. «¿Te gustan las historias urbanas y crudas? Ve por aquí con Daredevil. ¿Prefieres ciencia ficción loca? Este Thor te va a flipar. ¿Lo tuyo es el terror vintage? Mírate estos bicharracos de los 50«. Es Marvel como parque temático, y él es tu guía, pero uno de esos que hace chistes malos y se sabe todas las anécdotas jugosas.

El capítulo dos intenta responder, a su manera, «Por dónde empezar o cómo disfrutar de la confusión«. El tercero intenta responder a preguntas frecuentes, que los nuevos (y viejos lectores) pueden formularse en cualquier momento, como «¿En qué cómic se basa tal película de Marvel?» o «¿Desde cuándo los cómics de superhéroes son tan políticos?«. En el cuarto capítulo entra en materia y lo hace comenzando con la descripción de un cómic tan emblemático como «Fantastic Four #51«. Y es que el libro está lleno de esas pequeñas joyitas que los fans adoran: el número exacto en el que La Cosa se deprime y te parte el corazón, las veces que los X-Men salvaron el mundo sin que nadie se lo agradezca, los crossovers que casi arruinan la continuidad pero molan igual, y las etapas injustamente olvidadas que Douglas Wolk rescata del fondo del cajón.

Son veintiún capítulos (incluidos interludios) más una sección de agradecimientos más un apéndice que sirve de resumen. ¿Es una lectura obligatoria? No. ¿Es una invitación maravillosa a amar el caos marvelita? Sin duda. No necesitas haberte leído nada de Marvel para disfrutarlo, pero si lo has hecho, te vas a reír, vas a asentir y vas a descubrir mil cosas nuevas. Y si eres de los que creen que el MCU ya es demasiado, aquí hay un universo aún más vasto, más loco y más libre. Por ponerle un pero, hubiese sido genial tener algunas imágenes, de portadas sobre todo, para acompañar a los números referidos.

Dolmen Editorial nos presenta «Cómo leerse todo Marvel» («All of the Marvels«) en tapa blanda con solapas, para una lectura cómoda. Son casi 350 páginas que se leen en un suspiro. La portada es perfecta, porque no confunde. Clara como un día soleado.

En resumen: «Cómo leerse todo Marvel» es como ese amigo friki que te dice «vente a mi casa a leer tebeos y hablar de superhéroes«… pero resulta que ha leído TODOS, tiene memoria de elefante y además es buen conversador. Si te gustan los cómics, este libro es tu nuevo tótem. Y si no te gustan… bueno, al menos sabrás por qué hay gente dispuesta a leerse medio millón de páginas para contarte lo que molan.

Cómo leerse todo Marvel
Autor: Douglas Wolk
Formato: 17×24cm. Rústica con solapas. Blanco y negro
Páginas: 344
Precio: 21,90 euros