Tras años de monotonía matrimonial, Sophie y Xavier necesitan aire fresco en su relación. Una noche quedan para cenar con sus vecinos, los enamorados Adèle y Alban, a quienes Xavier reprocha su falta de discreción y su vida desenfrenada. La cena da un giro cuando estos les hacen una proposición un tanto… indecente. ¿Y si la solución fuera dejarse llevar por los vecinos de arriba?
«Una cena… y lo que surja»











Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja