Adi pasa el verano en su pueblo natal, en el delta del Danubio. Una noche es brutalmente agredido en la calle, y al día siguiente su mundo da un vuelco. Sus padres ya no le miran como antes, y la aparente tranquilidad del pueblo empieza a resquebrajarse.
«Tres kilómetros al fin del mundo»











Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja