Hay equipos que parecen condenados a desaparecer y, sin embargo, siempre encuentran la forma de volver. Eso es justo lo que ocurre con «Seis Secretos«, que ahora nos ofrece Panini Cómics en un tomo en tapa blanda. Estamos ante una historia de superhéroes —o más bien de ex-villanos con tendencia a meterse en problemas— que combina acción, drama y una buena dosis de sarcasmo.

"Seis Secretos"La aclamada escritora y actriz Nicole Maines (Supergirl) se une a Stephen Segovia para traer de vuelta a los Seis Secretos! Tras Absolute Power, la Liga de la Justicia volvió y Amanda Waller está entre rejas… pero no todo es lo que parece. Dreamer, Jon Kent y Jay Nakamura descubren que Waller ha sido secuestrada y, con ella, todo su conocimiento. Los tres héroes se unen a Deadshot, Catman y Black Alice, los tres villanos más cercanos a Waller, para detener a la renacida Checkmate. ¿Podrán trabajar juntos o habrá puñales por la espalda?

En «Seis Secretos«, la miniserie de seis números americana enmarcada dentro de DC All In, en lugar de los héroes impecables habituales del género, encontramos personajes moralmente ambiguos que forman alianzas incómodas mientras lidian con sus propios secretos. El resultado es una lectura entretenida, pero también un poco empalagosa y demasiado incrustada dentro de la continuidad de DC, que no sé si es bueno o malo.

La cabecera tiene además una historia curiosa dentro del universo DC. «Secret Six» nació en los años sesenta como un grupo misterioso de aventureros, pero la versión que realmente marcó a los lectores llegó décadas después, especialmente con la reinterpretación que impulsó Gail Simone en los años 2000. Simone transformó el concepto en algo mucho más irreverente: un equipo de villanos y antihéroes obligados a colaborar pese a desconfiar profundamente unos de otros. Aquella etapa convirtió a personajes secundarios —muchos casi olvidados— en favoritos de culto y definió el tono del grupo: humor negro, violencia, dilemas morales y relaciones personales tan complicadas como entretenidas. Con el tiempo, el nombre «Secret Six» ha ido reapareciendo en distintas encarnaciones, siempre manteniendo esa mezcla de caos, cinismo y camaradería forzada que lo distingue de otros equipos del universo DC.

La versión actual recogida en «Seis Secretos» arranca tras un gran evento del universo DC y plantea un misterio central bastante atractivo: la peligrosa estratega Amanda Waller ha desaparecido de su celda. Nadie sabe cómo ni por qué, pero su ausencia es suficiente para poner en marcha una investigación que pronto se vuelve mucho más complicada de lo esperado. Para seguir la pista de Waller terminan colaborando personajes que en teoría no deberían trabajar juntos: la heroína Dreamer (interpretada por la propia guionista en la serie de televisión «Supergirl»), el joven Superman Jon Kent y el activista Jay Nakamura se ven obligados a unir fuerzas con viejos criminales como Catman, Deadshot y Black Alice. Ya con esa alineación resulta fácil imaginar el nivel de desconfianza que se respira entre ellos.

Uno de los mayores aciertos de la historia es cómo aprovecha esas relaciones tensas. La guionista Nicole Maines no se limita a plantear una misión de acción, sino que explora las heridas emocionales de los personajes. Dreamer arrastra la culpa de haber trabajado para Waller, mientras Jay intenta recomponer su vida tras los traumas recientes. Jon Kent, por su parte, se encuentra dividido entre su deseo de ayudar y su lealtad hacia quienes le rodean. Ese enfoque convierte el cómic en algo más interesante que una simple aventura superheroica: el grupo funciona como un pequeño polvorín emocional que puede estallar en cualquier momento.

Visualmente, el apartado gráfico también aporta bastante personalidad. El dibujo de Stephen Segovia destaca por su dinamismo y por una puesta en escena muy expresiva durante las peleas. Las secuencias de acción son contundentes, con personajes que se mueven con fuerza por la página, pero el artista también se luce en momentos más íntimos: miradas cargadas de desconfianza, silencios incómodos o discusiones que dejan claro que este equipo está unido con cinta adhesiva emocional. Esa mezcla de espectacularidad y drama funciona muy bien para el tipo de historia que se quiere contar.

Otro elemento que engancha es el tono general. «Seis Secretos» no pretende ser un relato heroico clásico; más bien abraza el caos que supone juntar a héroes jóvenes con villanos curtidos. Hay momentos de humor ácido, otros de tensión romántica apenas disimulada y también escenas que dejan entrever que algunos personajes podrían cruzar líneas morales peligrosas. Esa ambigüedad es precisamente lo que hace atractiva la lectura: nadie es completamente bueno y nadie está del todo a salvo.

Panini Cómics nos ofrece «Seis Secretos» en el ya habitual formato Premiere (One Shot en DC) e incluye además del DC Connect de Lidia Castillo un extenso artículo en el que recorre la trayectoria de esta cabecera desde los 60 hasta la actualidad. Las portadas variantes completan este manejable tomo.

En conjunto, esta nueva etapa de «Seis Secretos» funciona como una reinterpretación moderna del concepto que popularizó Gail Simone. Mantiene la esencia del equipo —un grupo disfuncional lleno de secretos— mientras introduce conflictos actuales y personajes que amplían el alcance emocional de la historia. Para lectores veteranos es un regreso muy divertido a un nombre mítico, y para quienes se acerquen por primera vez es una puerta de entrada sorprendentemente accesible a uno de los equipos más caóticos del Universo DC. Y si algo queda claro tras estas páginas es que, cuando juntas a seis personas con demasiados secretos… lo raro sería que todo saliera bien.

Seis Secretos
Autores: Stephen Segovia, Nicole Maines
Fecha de publicación: Enero de 2026
Edición original: Secret Six #1-6
ISBN: 9791370134143
Formato: 17x26cm. Rústica. Color
Páginas: 136
Precio: 12,00 euros