Hoy ha cerrado sus puertas la trigésimo segunda edición del Salón del Cómic de Barcelona, y el balance que ha hecho la organización es positivo. Como siempre. Sigue faltando ese necesario ejercicio de autocrítica que sirve para detectar los problemas y mejorar, pero es bueno confirmar que el certamen es un éxito de público y ya forma parte del calendario anual de la Ciudad Condal.

 

image1Como cada año, al cerrar las puertas del Salón Internacional del Cómic de Barcelona, la organización publica una tradicional nota de prensa donde informa a todo el mundo del éxito del certamen, revela las cifras de visitantes, el éxito de las exposiciones, la satisfacción de los stands y los expositores, la afluencia masiva a los actos y las conferencias, comenta la reacción entusiasta del público con la variada oferta de actividades y, en resumen, se congratulan de ser tan guapos.

Es cierto que el certamen ha tenido que competir con un fin de semana muy deportivo en la Ciudad Condal, en concreto con la final a cuatro de la Euroliga de baloncesto y con el último partido de la Liga de fútbol, pero los resultados son inmejorables. La cifra de visitantes contabilizada, por encima de los 100.000, iguala los registros de récord de la edición del año pasado y, además, las ventas han aumentado. Pero, como cada año, echamos de menos un poco de autocrítica y voluntad de mejora. Poner en práctica el ejercicio de ponderar los resultados de forma objetiva no sería mala idea. Hay muchos aciertos, como siempre, pero hay fallos que se han de detectar, reconocer y corregir. Faltan propuestas de mejora, reconocimiento de errores y propósito de enmienda.

A continuación, la nota de prensa que ha publicado Ficomic en su página web:

El 32 Salón Internacional del Cómic de Barcelona, organizado por FICOMIC, cerró esta tarde sus puertas habiendo recibido 106.000 visitantes. La cifra final consolida el impacto del certamen. “Una cifra de visitantes muy importante cuando se tuvo que competir con el fútbol la tarde del sábado”, ha señalado Carles Santamaria, director del Salón del Cómic y de FICOMIC. Santamaria ha asegurado que, desde la organización, “estamos satisfechos por la gran participación de público en las actividades en una edición que ha batido récord de espacio”.
“La macro exposición Cómics en guerra, con 554 ilustraciones originales que incluía escenografías de recreación histórica, ha tenido una gran repercusión. Seguiremos trabajando en una programación variada que satisfaga tanto a los aficionados como al público en general”, ha señalado el director del Salón. 
Coincidiendo con el centenario del inicio de la Primera Guerra Mundial, el Salón del Cómic dedicó su edición de este año a las viñetas bélicas con una macro exposición titulada Cómics en guerra en la que podía contemplarse un número de originales de récord: más de 550 ilustraciones la conformaban, entre ellas, algunas realizadas por prisioneros de campos de concentración. En esta muestra, que ocupaba el pabellón 1 de Fira Montjuïc, se recreaba el ambiente de época gracias a diversas asociaciones de recreación histórica provenientes de toda Cataluña, así como vehículos de combate e incluso un tanque. Durante los cuatro días del certamen, además, se organizaron diversas mesas redondas y talleres sobre el tema, en las que participaron autores de la talla de Joe Sacco, Brain Azzarello, Ramon K. Pérez o Paco Roca. 
Además de rendir tributo a la viñeta bélica, esta edición del Salón del Cómic celebró los aniversarios de Batman, Lobezno y Popeye, con exposiciones centradas en estos personajes. El humor gráfico estuvo una vez más presente a través de la exposición Por el derecho a sonreír, y el cómic inspirado en el día a día de sus autores también con la muestra Viñetas autobiográficas, en la que participaron desde Moderna de Pueblo hasta Miguel Fuster. El apartado expositivo lo cerraron las muestras dedicadas a los ganadores de la pasada edición del Salón: Purita Campos, Miguelanxo Prado, Oriol Hernández y el fanzine Adobo. 
Entre los invitados extranjeros destacó la presencia de Pia Guerra, Mike Carey, Manuele Fior, Paul Jenkins, R.M. Guéra, Audrey Spiry, Matt Peters, Bill Presing, Brian Azzarello y Eduardo Risso. Todos ellos participaron en numerosos talleres, mesas redondas y encuentros y estamparon dedicatorias a todos sus fans.
El inimitable historietista e ilustrador Miguel Gallardo, creador de Makoki y de cómics autobiográficos de la talla de María y yo, fue distinguido con el Gran Premio del Salón, mientras que el último cómic de Paco Roca, Los surcos del azar, se llevó el galardón a Mejor Obra de autor español, y El Libro de los insectos humanos, de Osamu Tezuka, al de Mejor Obra de autor extranjero. El de Autor Revelación, galardón patrocinado por la Fundación Divina Pastora, fue para Clara Soriano responsable de Colmado Sánchez, y el de Mejor Fanzine correspondió a Arròs Negre, mientras que el Premio del Público fue para Papel estrujado, de Nadar. 
El 32 Salón Internacional del Cómic de Barcelona ha contado con el apoyo del Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya, del Ayuntamiento de Barcelona, del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes y la Diputación de Barcelona. El certamen además colabora con el Departament d’Ensenyament de la Generalitat de Catalunya en el desarrollo de las actividades de carácter pedagógico del certamen, que una vez más estuvieron presentes, así como las entrevistas entre importantes editores y profesionales. Los medios oficiales del Salón han sido El Periódico de Catalunya, Máxima FM, Sàpiens i 8TV. Además ha contado con la colaboración de Carnet Jove, Fundación Divina Pastora y Sitges Festival Internacional de Cine de Catalunya y de la Universidad de Barcelona.

Más información en www.ficomic.com