Sony ha anunciado que, desde enero de 2028, dejará de producir juegos físicos para todos los nuevos lanzamientos de PlayStation. A partir de esa fecha, los juegos solo estarán disponibles en formato digital, un giro que marca el fin de una era para millones de usuarios.

La decisión ha generado un profundo malestar entre muchos jugadores, que consideran que la medida de Sony es un error y una pérdida de derechos. Estamos bastante de acuerdo pues sin discos, desaparece el mercado de segunda mano, no se pueden prestar juegos y los usuarios quedan totalmente dependientes de los precios y el monopolio de la PlayStation Store. Una transformación que, para muchos, supone una nueva época.