Dentro de unos días se cumplen 25 años de la muerte de François Truffaut, uno de los directores emblemáticos de la Nouvelle Vague, así que aprovechamos la efeméride para recordar su figura.

 

https://www.via-news.es/images/stories/cine/francois_truffaut.jpgHace unos años le decíamos a un amigo amante del cine francés que lo mejor que había hecho François Truffaut y por lo que sería recordado era su actuación en “Encuentros en la tercera fase”. Evidentemente era una broma de humor negro negrísimo. François Truffaut, en efecto, a parte de escribir guiones y crítica cinematográfica, dirigió un  puñado de obras maestras del cine europeo y participó como actor en varias películas (casi siempre suyas) entre las que se encontraba la de Steven Spielberg. Por su puesto no es su labor como actor lo que más destacó en una trayectoria cinematográfica modélica.

Allá por los años 50’s del siglo pasado, cuando el cine francés y por extensión el europeo estaban “encorsetados” en el realismo poético o la adaptación literaria, surgió una corriente opuesta que apostaba por un cine “de autor” en el que la precariedad de medios era una marca de estilo y que apostaba por historias más personales, más de “la calle” y con una forma de expresión menos academicista. Esta línea de pensamiento surge con el crítico André Bazin, que escribe en “le revue du cinema” y después con un quinteto espectacular de críticos que se pasan al cine y escriben en la hoy prestigiosa “Cahiers du cinema”: François Truffaut, Claude Chabrol, Jean-Luc Goddard, eric Rohmer y Jacques Rivette. Truffaut fue el que mayor éxito comercial alcanzó con sus películas y por así decirlo el estandarte del grupo desde que escribiera en 1954 su artículo “Una cierta tendencia del cine francés” que senataba las bases de su paryicular “revolución”  contra la fórmula ya decadente del inmediato cine francés anterior.

La influencia de este grupo es muy importante para el cine posterior. Consolidaron una forma distinta de entender el cine, dejaron atrás una forma de expresión que tenía que ver más con el cine de comienzos de siglo y apoyaron la figura del director como creador de la obra artística que son las películas. Alfred Hitchcock por ejemplo, un director de algún modo menospreciado por la propia industria que nunca ganó un óscar, fue revalorizado gracias al apoyo de la Nouvelle Vague puesto que se le consideró un autor, un creador en toda regla, lo cual hoy en día parece extraño pero demuestra que los grandes no siempre son profetas en su tiempo.

Repasando la filmografía de Truffaut me doy cuenta de que aún no he visto todo lo que hay que ver de él. En concreto he leído muy buenas cosas de “El último metro”, con la que ganó el César a mejor película francesa del año y el premio a mejor director o “Besos robados” o “La piel dura” pero sí puedo hablar de varios títulos que forman parte ya de la historia del cine:

De crío siempre me fascinó “El niño salvaje” que pusieron varias veces en la 2 y de la que recuerdo un fascinante debate en un programa no menos fascinante llamado “La clave” que presentaba José Luis Balbín, entre nubes de humo de su pipa y de la del resto de contertulios (pleistocénicos tiempos aquellos en los que fumar en televisión era un toque de porte intelectual). Se basa en la educación de un niño criado en el bosque, salvaje por tanto, como lo hubiera sido Tarzán, pero con un tratamiento próximo al documental.

“La noche americana” que ganó el óscar a mejor película de habla no inglesa, es la recreación del rodaje de una película, fascinante cine dentro del cine a modo de homanaje al mundillo del celuloide.

“Fahrenheit 451” es una película de ciencia-ficción de las clásicas, ajena a los decorados típicos de este tipo de cine, filmada con escasos medios y una dirección artística bastante minimalista pero efectiva a fin de cuentas en su mensaje, que es lo realmente importante y muy inquietante por todo lo que cuenta y deja a la reflexión del espectador.

“Jules y Jim” es un tratado hecho película sobre las relaciones sentimentales, lleno de una cierta ironía que es la única forma en que puede sobrellevarse el amor, sobretodo cuando no es correspondido. Verla supone un auténtico descubrimiento porque quién no se ha sentido respectivamente como Jules o como Jim alguna vez y por tanto como los dos a lo largo de una vida y quién no ha tenido alguna vez cerca a una Catherine. Es una película de visión OBLIGATORIA porque disecciona a las mil maravillas que es eso del amor, del sexo, de la atracción y del mundo del hombre y la mujer.

Pero sobretodo en la obra de Truffaut uno siempre se queda con “Los cuatrocientos golpes” por su tono agridulce, por la melancolía que emana, porque todos hemos sido niños alguna vez y hemos sentido el vacío de como se escapa nuestra infancia. No es una película fácil, a menudo desconcierta en los primeros visionados, pero sus imágenes dejan un profundo poso y es irresistible un segundo y sucesivos visionados si se encuentra la ocasión y el momento.

A parte y aunque no es suya, yo destacaría “Al final de la escapada”, filmada por Jean Luc-Goddard a partir de un guión de Truffaut porque es la película más representativa de la Nouvelle vague y un icono de la cultura europea del siglo XX.

FILMOGRAFÍA COMO DIRECTOR

1957 Les mistons (Los Golfillos)
1959 Les Quatre Cents Coups (Los 400 golpes)  *****
1960 Tirez sur le pianiste (Disparen sobre el pianista)
1961 Une histoire d’eau codirigida con Jean-Luc Godard
1961 Tire au flanc
1962 L’Amour à vingt ans (El amor a los veinte años) (1962)
1962 Jules et Jim (Jules y Jim) *****
1964 La Peau douce (La piel suave)
1966 Fahrenheit 451  ****
1968 La mariée était en noir (La Novia vestida de Negro)
1968 Baisers volés (Besos robados)
1969 La Sirène du Mississippi (La sirena del Mississippi)
1969 L’Enfant sauvage (El pequeño salvaje)  *****
1970 Domicile conjugal (Domicilio conyugal)
1971 Les deux anglaises et le continent (Las dos inglesas y el amor)
1972 Une belle fille comme moi (Una chica tan decente como yo)
1973 La Nuit américaine (La noche americana)  ****
1975 L’Histoire d’Adèle H. (Diario íntimo de Adèle H.)
1976 L’Argent de poche (La piel dura)
1977 L’Homme qui aimait les femmes (El amante del amor o El hombre que amaba a las mujeres)
1978 La Chambre verte (La habitación verde)
1979 L’Amour en fuite (El amor en fuga)
1980 Le Dernier Métro (El último metro)
1981 La Femme d’à côté (La mujer de la puerta de al lado)
1983 Vivement dimanche! (Confidencialmente tuya)