Nathan tiene 16 años y es el hijo ilegítimo del brujo más peligroso del mundo. Ante el temor de que siga los pasos de su padre, está constantemente vigilado. Pero, a medida que se va difuminando la frontera entre el «bien» y el «mal», Nathan —junto con la rebelde Annalise y el carismático Gabriel— va descubriendo su verdadero ser.