En la recta final de su carrera, Lonnie Hawkins intenta recuperar el swing que lo llevó a convertirse en el golfista número uno de 2004. Aunque su cuerpo ha dicho basta, el corazón le anima a continuar. Su exmujer y su hijo Lance, la nueva promesa del golf, saben que está acabado. Sin embargo, Lonnie pretende ganar el único gran torneo que le falta para completar el Grand Slam y protagonizar la reaparición más estelar en la historia del golf.