Una de las producciones más extrañas, a la par que divertidas y originales, del pasado año fue «Iron Sky» de Timo Vuorensola, que nos proponía el extravagante argumento del regreso de los nazis a la Tierra a bordo de naves espaciales, tras haber estado escondidos en el lado oculto de la Luna durante setenta años. Y aunque pueda parecer increible, la película podría dar lugar a una secuela… si prospera la iniciativa de financiación por crowfunding.

 

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«Iron Sky» fue una extrañísima coproducción entre Alemania, Australia y Finlandia dirigida por el finlandés Timo Vuorensola («Star Wreck») que nos contaba como un grupo de nazis se había ocultado en el lado oscuro de la Luna durante setenta largos años, donde esperaba con paciencia el momento de regresar a la Tierra como el triunfante del Cuarto Reich. Una serie Z en toda regla, apta solamente para los aficionados al fantástico más extremos, que contra toda lógica y coherencia llegó a nuestra cartelera. Su humor absurdo y su guión ridículo no eran inconvenientes, si uno aceptaba entrar en su juego, para pasar un rato muy divertido.

Y aunque parecía que la gamberrada de Vuorensola y compañía se iba a quedar aquí y no iba a llegar más allá, las noticias acerca de una segunda entrega titulada «Iron Sky: The coming race» ya son un hecho. Pero hay un inconveniente para que esta segunda película tome forma: la financiación. El maldito dinero (15 millones de euros, cinco más que la película precedente) que frustra tan buenas iniciativas parece ser que se ha convertido en el único obstáculo para conseguir disfrutar de nuevo de las aventuras de los oficiales del Cuarto Reich, del despiadado Klaus Adler y la idealista Renate Richter, pero el crowfunding puede ser la solución.

Si alguien se atreve y ve viable una secuela de «Iron Sky», podéis aportar vuestro granito de arena a la producción para alcanzar los 150.000 euros iniciales que necesitan para producir el guión y recibir, a cambio, alguna recompensa.

Más información en www.ironsky.net