El dibujante Jean-Louis Mourier, nacido en la gran metrópolis de Paris, se inició en el mundo del cómic con los clásicos (Tintin, Astérix, Spirou,…) aunque siempre ha expresado su admiración por Víctor de la Fuente, Bernie Wrightson o Richard Corben. Tras su elogiado trabajo en su primer álbum para Soleil, "Les Feux d'Askell" de 1993, con guión de Arleston y publicado en la revista "Lanfeust Mag", cuatro años después asumió la complicada labor de reemplazar el maravilloso dibujo de Didier Tarquin en "Lanfeust de Troy" para el primer spin-off de la serie, "Trolls de Troy". El éxito le sonrió y sus grises inicios en la "Tintin Reporter" o en los catálogos del museo Rodin ya ni forman parte de su ficha en la Wikipedia.