Constance Elaine Trimmer Willis (EEUU, 1945), más conocida mundialmente como Connie Willis, es una de las escritoras más famosas de la ciencia-ficción y con un curriculum impresionante que reluce con docenas de premios Hugo, Locus, Nébula y la mayoría de galardones literarios de prestigio. Un breve repaso: diez premios Hugo (novela 1989, 1993, 1999, 2000, 2006 y 2008, novellete 1983, y short story 1993, 1994 y 1997) con doce nominaciones no premiadas, seis premios Nebula (novela 1988 y 1993, novellete 1983 y 1990, y short story 1983 y 1993) con ocho nominaciones no premiadas, tres premios Locus (SF Novel 1993, 1999 y 2001), un John W. Campbell Memorial (1988) y numerosas nominaciones a los premios Arthur C. Clarke, World Fantasy Awards y British Science Fiction Association Awards. Su novela "El Libro del día del juicio final" recibió en 1992 la tríada Hugo-Nebula-Locus. Ningún otro escritor puede competir con ella, que además puede presumir de una fructífera producción que incluye doce novelas publicadas, casi sesenta relatos cortos y cuentos, y media docena de ensayos. Escribió algunas novelas en colaboración ("Water Witch", "Promised Land" y "Raid de Luz", con Cynthia Felice), pero las obras que le han dado fama han sido escritas en solitario.

Connie Willis ha sido muy inteligente al desarrollar su obra: su atención se ha centrado en la eterna pregunta "¿qué pasaría si..?". No se expone, se aleja de la ciencia-ficción dura y no duda en adentrarse en el mundo de lo paranormal. Una de sus preocupaciones centrales es el tema del viaje en el tiempo ("Servicio de vigilancia", "Los Sueños de Lincoln", "El libro del día del juicio final"), y siempre narrando sus historias sin academicismos, con prosa sencilla, obsesión por los detalles, construcción sólida de personajes empáticos utilizando a personas normales con vidas normales y un cierto toque de humor muy británico,… aunque la autora sea norteamericana. Como ella misma cuenta en una entrevista realizada en Glasgow (1995), "(…) Mucha gente me pregunta de dónde saco mis argumentos y yo les digo: busca una situación, cualquiera, estamos en Marte, en el espacio exterior, viajamos en el tiempo, y luego dejas que actúe la ley de Murphy".
Además del viaje temporal, la autora ha explorado otros temas como la investigación científica, las ECM o experiencias cercanas a la muerte, la aplicación del CGI en el cine, la exploración espacial,… Sin embargo todos ellos son más bien utilizados como meros escenarios, resultando de mayor importancia el cómo permiten introducir reflexiones sociales o profundizar en la psicología de los personajes. La obra de Connie Willis suele explicar muy bien el proceso científico, y los obstáculos a los que se enfrentan cotidianamente los investigadores en disciplinas, reales o imaginarias, con una gran plausibilidad científica fruto de una buena documentación. En general la obra de Connie Willis es muy accesible por tratarse de un conjunto de relatos de temática variada que supera los límites del género que la enmarca y se sitúa, con todo merecimiento, entre las mejores cultivadoras de estas formas literarias breves de la ciencia-ficción.
El género de los cuentos y los relatos cortos es muy del gusto de los escritores de ciencia-ficción. No buscan alargar un argumento más allá de lo necesario sino plasmar sobre papel sus inquietudes científicas con precisión y documentación, garantizando el entretenimiento merced a una buena habilidad a la hora de escribir. Y Connie Willis no es una excepción.