Frank Miller regresa, de nuevo, al universo del Caballero Oscuro con «Batman, El Caballero Oscuro III. La Raza Superior«, aunque en esta ocasión Brian Azzarello le ayuda con los guiones y Andy Kubert con el dibujo. El resultado merece la pena.

Batman: Caballero Oscuro III: La raza superior núm. 1-9
Edición original: Dark Knight III: The Master Race 1 USA
Guión: Frank Miller, Brian Azzarello
Dibujo: Frank Miller, Andy Kubert
Tinta: Klaus Janson
Color: Brad Anderson
Formato: Comic-book, 48 págs. a color
3,95€

Han pasado tres años de la guerra contra Lex Luthor, y Batman lleva desaparecido desde entonces. Ahora, está a punto de hacer un retorno triunfal… ¿enfrentándose a la policía de Gotham City? Mientras tanto, Lara, la hija de Superman y Wonder Woman, recurre a Ray Palmer para que le ayude a enmendar una tremenda injusticia relacionada con el pasado de Krypton.

¡Por fin llega la esperada secuela de Batman: El regreso del Caballero Oscuro y Batman: El contraataque del Caballero Oscuro! Para tan señalada ocasión, Frank Miller, quien hizo historia con sus proyectos del Hombre Murciélago, forma equipo creativo con Brian Azzarello (100 balas) y Andy Kubert.

Mi historia con Frank Miller comienza con unos retapados de Daredevil hace… unos 30 años atrás. Impresionaron a mi hermano mayor, que vio algo diferente, y que se hizo con ese retapado y algunos posteriores. A fuerza de necesidad (de lecturas) acabé releyendo una y otra vez aquellos números que no dejaban de impactarme. Poco después Miller cambió de editorial y pasó a DC Cómics donde nos regalaría varias historias épicas entre las que destacaron Ronin, Batman Año Uno y, cómo no, Batman: The Dark Knight Returns, La Obra con la que autor y personaje se catapultaron al imaginario colectivo. Había nacido una leyenda, y un éxito de ventas.

Años después Miller intentó repetir la jugada y le salió… bueno, Batman: The Dark Knight Strikes Again que, por ser suaves, no convenció ni la mitad pero vendió lo suficientemente bien (todos picamos) como para que, unos pocos años después, en una DC Comics deseosa de acertar con la tecla, llegase este Batman, The Dark Knight III: The Master Race (traducido aquí como Batman, El Caballero Oscuro III. La Raza Superior) en la que Miller contaría con la ayuda de Brian Azzarello y de Andy Kubert con, cómo no, Klaus Janson. Para tranquilidad de muchos el encargado del color es Brad Anderson.

La historia nos pretende contar que Batman ha muerto, dicho de labios de Carrie Kelley, su Robin/Catgirl, quien es capturada uniformada como Batman y que no deja de sembrar dudas en la nueva comisaria de Gotham por mucho que ésta afirme que el Batman original ha muerto. Mientras tanto Wonder Woman anda preocupada con los dos hijos que ha tenido con Superman, aunque tan sólo Lara, joven adolescente, nos interesa en cuanto a la narrativa (su hermano pequeño no es sino un McGuffin). Superman está exiliado después de que la liase parda en Batman: The Dark Knight Strikes Again.

Naturalmente la cosa se complica por culpa de Lara que pide ayuda a Ray Palmer para que restaure a los habitantes de Kandor a tamaño natural (normal, de tener un Superman a tener miles, idea de genio, ¿verdad?) aunque también Baal, un habitante de Kandor, interviene en la seducción de Palmer que, cómo no, se deja convencer.

En el segundo número ya nos enteramos de que Batman aún vive, un poco cascado, y justo a tiempo porque lo peor de Kandor ha regresado, tras asesinar al resto de habitantes de la ciudad, y comandados por Quiar, un fanático, que rápidamente piden ser reconocidos como dioses por la Humanidad, dejando como alternativa la destrucción.

Es el momento de unir fuerzas, mientras Wonder Woman cuida de los niños (lo veas como lo veas es lo que hace la princesa amazona en Batman: Caballero Oscuro III: La raza) Batman y Robin acuden a la Fortaleza de la Soledad a despertar a Superman con un beso de amor que, al enterarse del follón que se ha montado porque él ha eludido su responsabilidad, se ofrece a ayudar a resistir contra la amenaza de los fanáticos kandorianos.

Después ya lo que nos queda es dar un poco de vueltas por la Tierra, traer de vuelta a nuevas, y más cascadas, versiones de los héroes, soportar un par de batallitas y recurrir al asalto final en el que, una vez más, Batman demuestra ser un auténtico diablo al que no conviene cabrear. Aunque está vez muere (sí, de verdad), aunque no después de darle una patada en el culo a los kandarianos y obligarlos a retirarse y prepararse para la lucha final, con todos los héroes de vuelta (muy útil los minicómics que nos los traían de vuelta y que sí dibuja Miller) y un final que garantiza que habrá un Batman: Caballero Oscuro IV, por mucho que Miller ahora quiera hacer la historia definitiva de Superman.

Argumentalmente la verdad es que Frank Miller y Brian Azzarello nos ofrecen una historia enorme, ayudada por la extensión de la grapa y por las minihistorias que Frank Miller dibuja y que se dedican a extender la información sobre el universo Batman, el Caballero Oscuro. No se deja de lado la chulería que impregnó la serie original, se intenta recrear el formato narrativo televisivo (aunque con menos espacio y dedicación) y, en líneas generales, se consigue un más que aceptable resultado. Eso sí, para la próxima que dejen de hacer que Superman, o los kryptonianos, sean el problema.

Gráficamente tenemos la pega de que Frank Miller sólo dibuja los mini-comics, aunque es una gozada verle en acción, dibuje como dibuje, y nos “conformamos” con un Andy Kubert bestial que posiblemente nos ofrece su mejor trabajo, secundado por las tintas de Klaus Janson, un monstruo del entintado, y el color de Brad Anderson. A nivel artístico Batman: Caballero Oscuro III: La raza superior está al nivel que el aficionado exige.

Me he decantado por la grapa de Batman: Caballero Oscuro III: La raza superior y no puedo poner pegas a la edición de ECC (sí, bueno, lo de siempre, artículos) que incluía unas páginas centrales más gruesas a las que pegar el mini-cómic.

En definitiva, puede que Batman: Caballero Oscuro III: La raza superior no esté a la altura de la obra maestra que es , Batman: The Dark Knight Returns, pero es una buena sucesora.