Séptima entrega de esta sección de ViaNews con reseñas breves de cómics, libros, películas, videojuegos e incluso música, de hoy y de ayer, que merecen la pena recuperar del olvido de nuestras estanterías o de acercarse a la tienda más cercana para comprar antes de que desaparezcan: Daredevil: Born Again, Bienvenido Mr. Marshall y Day of the Tentacle.

Daredevil: Born Again.
El trabajo de Frank Miller con «Daredevil» es ampliamente conocido por todos. Ha sido una de las referencias principales de las que se ha nutrido el cómic USA a lo largo de los últimos años y una influencia palpable para todo el mundo desde que se publicó. Sí, todos lo sabemos pero… ¡qué gozada es reencontrarse de nuevo con esas historias! Releer la caída y renacimiento de un héroe de la talla de DD. Sentir el género negro como nunca, ver cuán bajo puede caer un personaje y aún así seguir siendo fiel a sí mismo para volver a alzarse de sus cenizas. Disfrutar con el impactante trabajo de David Mazzucchelli y vibrar con cada página. Y aún así no llegaré a expresar lo que se siente al leer este cómic. Una obra de arte.

Bienvenido Mr. Marshall.
Una de las películas míticas del cine español, seguramente la mejor del maestro Luis García Berlanga. Un clásico indiscutible y emblemático, que ha pasado a la historia y a la cultura moderna gracias a su recibimiento de los americanos, una canción que, por sí sóla, encierra todo el poderío cómico-irónico que posee la película: «¡¡¡Americanos, os recibimos con alegría, olé mi madre, olé mi suegra y olé mi tía !!!!».

Day of the Tentacle.
Cuando los videojuegos aún no eran un fenómeno de masas, cuando las aventuras gráficas estaban empezando a dar sus primeros pasos, en el lejano año 1993, LucasArts nos sorprendió con la secuela de «Maniac Mansion», un videojuego desarrollado por Dave Grossman y Tim Schafer con sistema SCUMM titulado «El Día del Tentáculo». Viajes en el tiempo con las Cron-O-Letrinas, los antihéroes como protagonistas, un tentáculo morado mutante, puzzles ligeros y relativamente sencillos, mucho sentido del humor y risas aseguradas. Solamente por «Day of the Tentacle» merece la pena mantener la disquetera en el ordenador.