Trigésimo séptima entrega de esta sección de ViaNews con reseñas breves de cómics, libros, películas, videojuegos, series de televisión, e incluso música, de hoy y de ayer, que merecen la pena recuperar del olvido de nuestras estanterías, o buscar un ejemplar en buen estado en el rastro, o acercarse a una tienda antes de que se agote: Por no mencionar al perro…, La calumnia y Willow.

Por no mencionar al perro… (Connie Willis).
Alocados viajes en el tiempo, una documentada historia, amor y mucho mucho sentido del humor. Eso es lo que nos ofrece Willis en el que seguramente sea su mejor libro,… al menos para mi, que no dejo de releerlo.

La calumnia (William Wyler, 1961).
Las televisiones no programan cine en blanco y negro y menos de antes de los 80’s así que las nuevas generaciones tienen muy difícil ver películas tan recomendables como ésta, una demostración del daño irreparable que pueden causar la mentira y el rencor. Las interpretaciones de Audrey Hepburn, Shirley McClaine y el resto del magnífico reparto conmueven, irritan y te dejan con los dientes chirriando de rabia ante la injusticia.

Willow (Ron Howard, 1988).
¡Oh, los ochenta! Década mágica de «Los Goonies», «La princesa prometida», los dos primeros Indiana Jones, «Dentro del laberinto»,… ¡y «Willow»! En 1988 el controvertido Ron Howard nos descubrió la magia y la fantasía con la aventura de un hobbit (sí, el personaje de Warwick Davis era un hobbit) defendiendo a un bebé de los malvados hombres de la hechicera Bavmorda con la ayuda de un guerrero algo patán llamado Madmartigan al que dió rostro un joven Val Kilmer. Los efectos especiales han envejecido mal, muy mal, pero la escena del descenso por la nieve sobre el escudo es inigualable.
Y es necesario recordar, a pocos días de su muerte, que los diseños de las criaturas y del storyboard fueron responsabilidad de Jean Giraud ‘Moebius’.