ECC Cómics nos está poniendo los dientes bien largos con la película de Wonder Woman, y es que han publicado un nuevo “Grandes autores de Wonder Woman“. En esta ocasión se recoge el final de la etapa de William Messner-Loebs, con dibujos de Mike Deodato, Jr, en el volumen “El Torneo“. Un tomo recomendable, a pesar del dibujante.

Wonder Woman – El torneo (Grandes autores de Wonder Woman: William Messner-Loebs, Mike Deodato, Jr.)
Edición original: Wonder Woman vol. 2 núms. 90 a 100 USA, Wonder Woman vol. 2 núm. 0 USA
Guión: William Messner-Loebs
Dibujo: Mike Deodato Jr.
Color: Patricia Mulvihill
Formato: Libro cartoné, 312 págs. a color.
30€

Diana vuelve a Themyscira sólo para verse despojada del título de Wonder Woman. Su sucesora es Artemis, una amazona dueña de un temperamento mucho más irascible y resolutivo. Y mientras la nueva Wonder Woman irrumpe con fuerza en el mundo de los mortales, Diana regresa a Boston para ocuparse de una guerra entre bandas rivales donde participan Poison Ivy, Cheetah, Cheshire… y el Joker.

Con este volumen inauguramos la línea Grandes autores de Wonder Woman, en la que recuperaremos las etapas más destacadas en los 75 años de historia del personaje; aproximaciones que, por diferentes razones, dejaron una huella indeleble en su mitología. En 1994, el espléndido guionista William Messner-Loebs (Flinch) se asoció al espectacular dibujante Mike Deodato, Jr. para revitalizar Wonder Woman en una etapa vibrante repleta de emoción, humor, aventura, drama y filosofía. Este volumen agrupa los episodios 90 a 100 de la serie original, junto a un número 0 especial publicado en octubre de 1994.

En ocasiones, al volver la vista atrás, recordamos algunas historias como grandes momentos de un personaje y engrandecemos aún más una historia que, vista con ojos contemporáneos, seguramente se llevaría alguna que otra merecida crítica. Esto mismo es lo que me ha sucedido con Wonder Woman. El Torneo, la última historia de William Messner-Loebs como guionista de Wonder Woman antes de la llegada de John Byrne al título, una gran y espectacular historia, no lo niego, que vista con la mentalidad del siglo XXI de hoy se va a llevar algún palo que otro en mi reseña. Ya os lo aviso.

Os deja sin palabras, ¿verdad? Pues Deodato Jr gustaba mucho en los años 90

William Messner-Loebs, se llama así por la combinación de apellidos de soltero suyo y de su mujer, es un guionista-dibujante que se ganó su reputación tras dibujar o guionizar a casi todos los personajes de DC Comics, y algunos de otras editoriales, y especialmente por su trabajo en Jonny Quest y en Epicuro el Sabio, siendo ésta última una verdadera maravilla que dibujó Sam Kieth. Allá por 1992 a Messner-Loebs le tocó la papeleta de ser el relevo de George Perez a cargo de la serie regular de Wonder Woman, por el número 62 tras la renovación de la serie de la amazona en Crisis en Tierras Infinitas. En este volumen tan sólo nos encontramos ante el final de esta gran etapa, aunque Messner-Loebs regresó a Wonder Woman años después, y es que el deseo de John Byrne de hacerse caso de Diana le privó de la serie y de continuar los eventos más allá de lo que vemos al final de esta historia (que continuaría Byrne).

En serio, gustaba mucho

En este volumen, posiblemente lo mejor de su etapa en Wonder Woman, Diana regresa a una Themyscira que daba por desaparecida por culpa de Circe para encontrar a las amazonas divididas y heridas tras el último ataque de la hechicera. Además su propia madre parece un tanto “afectada” por el ataque de las nuevas amazonas a la isla y la tomará con Diana, a la que retirará el cargo de Wonder Woman y su misión de educar al mundo patriarcal tras convocar un torneo que decida una nueva representante.

No se le puede negar a William Messner-Loebs el concluir su etapa con una historia impactante, y es que al privar a Wonder Woman de su propia esencia encontró tiempo y espacio para desarrollar a Diana (e imagino que hubiese seguido en ello de no ser por John Byrne) alejándola del código amazon que le ataba. Seguramente las debilidades de la historia, “detallitos” que ahora muchas mujeres, y hombres, encontrarán como micromachismos, se explican por la época en la que se escribió (por algo he recalcado que es de los pocos americanos que utiliza un nombre compuesto cuando lo habitual es que la mujer tome el apellido del esposo, esta es una actitud bastante adelantada a su tiempo). Por eso hay que disfrutar de El Torneo como una aventura ligera, en cuanto al tratamiento feminista del personaje, e intensa, en cuanto a la duda sobre el futuro, por ver cómo actuará Artemisa como Wonder Woman y por saber qué oculta Hipolita a su hija… ¿y a su hermana? En conjunto hay que reconocerle a Messner-Loebs una grandiosa historia que es recordada como una de las mejores etapas de Diana, y tras el trabajo de George Perez, eso es decir mucho.

Portada del recopilatorio

Por desgracia para Wonder Woman el encargado de dibujar estos últimos números es uno de esos dibujantes que no se entiende que hayan llegado a dibujar tantos números en tantas series y editoriales: Mike Deodato Jr, un ejemplo perfecto de cuánto degeneró el dibujo en los años 90, y es que en Deodato se adivina a un dibujante capaz de dibujar mucho mejor de lo que lo hace, pero que, en un intento por destacar entre sus fans más bisoños, se recrea en hacer figuras femeninas imposibles de largas melenas y potentes curvas, sin que importe la composición de la página, la historia o la propia viñeta. Mujeres imposibles en poses sensuales que arremeten contra el lector cargando con los pechos al frente. Cuando esta moda de mujeres imposibles comenzó a pasar a Deodato le tocó reinventarse y, poco a poco, ha ido demostrando que es mejor dibujante de lo que dejó ver en los años 90. Lo considero el principal lastre de El Torneo que imposibilita que sea considerada con mejor recuerdo.

En cuanto a ECC Cómics y su edición habría que aplaudir la iniciativa de dar la bienvenida a la película de Gal Gadot con la publicación de algunos de los mejores arcos de Wonder Woman en esta colección de Grandes Autores. La edición es impecable y, a pesar de mis quejas sobre Deodato, muy recomendable.

Puede que haya sido un poco duro con El Torneo, recuerdo haber comprado cada uno de los tomos disfrutando de la historia y no haciéndole ascos al dibujo de Deodato (a fin de cuentas es un dibujante hijo de su tiempo) y aún hoy en día es una de esas historias que me gusta reencontrarme… tanto como me cabrea que Messner-Loebs no continuase en la serie regular. Si no os preocupa el estilo del dibujante y sabéis disfrutar de la historia sin duda estaréis de acuerdo conmigo.