El guionista británico Alan Moore ha tenido siempre la increible habilidad de transportar al lector de sus trabajos a un mundo total y exclusivamente propio. En muchas ocasiones lo ha hecho aprovechando las creaciones que otros han hecho antes, o los retazos de ideas que estaban allí esperando a que alguien las cogiese, para dar forma a su propia obra, diferente, singular, original, sorprendente, única, pero con un estilo ‘Moore’ siempre reconocible.

Un inmortal en el fin de los tiempos, una stripper convertida en superheroína que ejerce de detective privado y una guerrera que debe sobrevivir en un mundo poblado por clones de un agente secreto.

El maestro. El guionista de guionistas. Escritor, chamán, excéntrico y misantropo. El británico Alan Moore no necesita presentación, pues en el mundo del cómic si no es el número uno, cerca anda. Me atrevería a decir que no tiene ninguna historia mala. Mejores, y menos mejores, pero ninguna en el otro lado de la línea. Todo lo que toca es oro tanto para el aficionado como para la editorial que acoge su trabajo. Hemos perdido la cuenta de cuántas ediciones lleva en nuestro país su obra maestra “Watchmen“. O “V de Vendetta“. O “La Cosa del Pantano“. Ni los elogios que acumulan sus obras de la etapa británica, sus incursiones en el mainstream norteamericano, o sus más recientes “Top 10“, “Tom Strong” o “Promethea” para America’s Best Comics. Hasta sus obras menores reciben reediciones puntuales.
Sí, Alan Moore es, sin ningún género de dudas, el mejor guionista de comics de habla inglesa. Sí, su excelente trayectoria está sembrada de obras que, de un modo u otro, han logrado marcar el devenir de la industria durante años pero, lamentablemente, “Wild Worlds” no es una de sus obras más destacadas de sinó un simple compedio de historias breves que deberían haber seguido en el armario. Era un volumen prescindible. No todo lo que ha producido Moore es una obra maestra, y estará equivocado quien crea eso.

Como es conocido, o cualquiera puede leer en la Wikipedia, Alan Moore hizo su debut en la escritura de guiones de cómics hace casi cuarenta años en Gran Bretaña, en 1980, con aportaciones puntuales en las revistas británicas “Dr. Who Weekly” y la celebrada “2000 A.D.” Tras el éxito, de público y de crítica, de “Miracleman” y “V de Vendetta”, Moore saltó a los EE.UU. y al cómic mainstream para encargarse de la serie de DC Comics “La Cosa del Pantano”… y nació la leyenda. De hecho el tiempo le ha convertido en todo un personaje, un icono cultural, anarquista de pensamiento y extravagante de aspecto, que ha rechazado aquello que le elevó al Olimpo y ha repudiado todas las adaptaciones y secuelas que se han hecho de su obra. “Encuentro preocupante que el público de las películas de superhéroes esté ahora prácticamente compuesto por adultos, hombres y mujeres que se apuntan ansiosamente a ver personajes expresamente creados hace medio siglo para entretener a chavales de doce a quince años“, explicaba en una entrevista en el año 2014. Complejo y brillante, Alan Moore es un referente para el mundo del cómic y de la cultura contemporánea.

Wild Worlds” es un compendio de relatos independientes escritos por Alan Moore y dibujados por Al Rio, Carlos D’Anda, Mike Lopez y Travis Charest, que nos presentan una reinterpretación muy particular y descontextualizada de varios personajes de la editorial WildStorm como los superhéroes Majestic, Voodoo y Deathblow. En “Majestic. El gran frío” (“WildStorm Spotlight núm. 1: Majestic“) nos contará el fin del universo a través de los ojos de aquella versión Image de Superman llamado Mr. Majestic, creado por Jim Lee a principios de los años noventa, que se enfrenta a la entropia que consume al universo entero y lo aboca irremediablementea su muerte. En “Voodoo: Bailar en la oscuridad” (“Voodoo: Dancing in the Dark“) la que fuera integrante de los WildC.A.T.S es aquí una escultural stripper con habilidades psíquicas que investigará las desapariciones de varias bailarinas en una historia que se podría encuadrar perfectamente en el ‘noir’ y el género policíaco, con toques de magia negra y erotismo suave, para todos los públicos. Y en la mini-serie de tres números “Deathblow: By Blows” veremos como el mercenario y ex-miembro del Equipo 7 se enfrenta a sus propios clones en un futuro distópico. Los tres personajes, Mr. Majestic, Voodoo y Deathblow, creados por Jim Lee durante los años noventa para el sello WildStorm, tras la polémica fuga del dibujante junto a otros varios autores estrella de Marvel Comics y DC Comics (Todd McFarlane, Rob Liefeld, Marc Silvestri, Erik Larsen, Whilce Portacio,…) para fundar su propia editorial, Image Comics. Finalmente, una breve historia de relleno, de ocho páginas, titulada “Reencarnación” y que cuenta con los WildC.A.T.S.,… también creados por Jim Lee, para el número 50 de la colección.

Wild Worlds” es un recopilatorio de varias historias que Alan Moore guionizó durante su etapa en Wildstorm, donde el único interés radica, exclusivamente, en el nombre de su autor. Un cajón de sastre con cuatro historias en las que Moore nos ofrece la reinterpretación de personajes ajenos a él, y nos los presenta en contextos distintos a los que les habíamos conocido. En resumen, un volumen sólo aconsejable para los fans más fieles del autor de Northampton.

Wild Worlds.
Guión: Alan Moore
Dibujo: Al Rio, Carlos D’Anda, Mike Lopez y Travis Charest
Edición original: “WildStorm Spotlight” núm. 1, “Voodoo” núms. 1 a 4, “Voodoo: Dancing in the Dark”, “Deathblow: By Blows” núms. 1 a 3 y “WildC.A.T.S. núm. 50”
Fecha de publicación: Mayo de 2018
ISBN: 978-84-17401-75-7
Formato: Cartoné. Color.
Páginas: 224
Precio: 22,00 euros