«Wayward» te enamora desde la portada, al presentar a una chica misteriosa de ojos felinos y brillantes rodeada de gatos. Desde ese mismo instante Jim Zub y Steve Cummings supieron atraparme y, una vez leído este primer volumen, os diré que lo mejor está en el interior.

Wayward #1. Teoría de cuerdas
Edición original: «Wayward» núms. 1 a 5
Guión: Jim Zub
Dibujo: Steve Cummings
Tinta: Steve Cummings
Formato: Rústica. Color
Páginas: 136
Precio:
17,95 euros

«Wayward» es un cómic de acción sobrenatural, fresco y original, que se desarrolla en Japón. Rori Lane está intentando empezar una nueva vida, reuniéndose con su madre en Japón. Pero las antiguas criaturas que acechan en las sombras de Tokio, sienten algo escondido en lo más profundo de su interior y amenazan todo lo que ella quiere. ¿Será capaz de desentramar los secretos de su poder antes de que sea demasiado tarde?

«Wayward» comienza como las buenas historias, subimos a la trama al igual que nuestra protagonista, Rori Lane, en el mismo momento en el que inicia una nueva vida en Japón tras abandonar su Irlanda natal y a su padre para irse a vivir a Tokio, Japón, con su madre (sí, la chica es mitad irlandés, mitad japonesa… ¡y pelirroja! Un poco fuera de lugar en Tokio, ¿no os parece?). Desde el primer instante conectamos con una Rori fascinada ante la ciudad de Tokio, como lo estamos nosotros ante el maravilloso dibujo de Steve Cummings. Pronto, lo que parece una historia normal se convierte en una locura cuando Rori es asaltada por tres matones y una chica, Ayane, con aspecto felino acude a su rescate atacando a los matones que resultan ser ¡hombres tortuga!, o kappa, como nos aclara el glosario final del volumen. Durante el conflicto Rori vuelve a mostrar la capacidad de ver ciertos patrones, así como ciertos poderes felinos de los que sabremos más conforme avance la historia.

Poco después Rori conocerá a Shirai, que aún tiene unos poderes más extraños que los de Rori o Ayane, e iré conociendo algunos detalles sobre los peligros que acosarán a nuestra protagonista, a la vez que la conocemos a ella, sus nuevos amigos y sus enemigos. Pero no os penséis que Wayward no tiene espacio para el drama, porque Zub y Cummings os lo sacarán de la cabeza de inmediato.

Como veis Jim Zub lo tiene todo calculado, Wayward comienza de una forma reposada para ir ganando en acción y emoción, el camino de iniciación de Rori, que viene a ser la “elegida” en el más puro estilo Buffy Cazavampiros sólo que a la oriental, se sigue de una forma milimétrica pero tan bien escrita que permite al lector sorprenderse y disfrutar de las nuevas amistades, y enemigos, que rodearán a Rori Lane. Como no podía ser de otra manera este primer volumen (tranquilos, hay tres más a la venta en los USA) muestra una historia típica de iniciación del héroe que se descubre a sí mismo y sus poderes, pero Zub quiere sorprendernos a cada capítulo, y lo logra apoyado por el dibujo de Cummings que consigue que nos identifiquemos con Rori, Ayane, Shirai, Nikaido… todos ellos se descubren como personajes interesantes a los que sacar partido en los próximos números, y desde luego se ve que Zub tiene planes para ellos. No es de extrañar, en los Estados Unidos Wayward ya lleva 27 números publicados, 4 TPB y 2 ediciones Deluxe (éstas dos últimas contienen el mismo material, pero habla a las claras del éxito de la serie).

«Wayward» tiene la ventaja de que la química entre guionista y dibujante sea tanta que sintamos que estamos ante una película, o serie de televisión, de acción real y es que Cummings cuenta con la ventaja de vivir en Japón, por lo que ambienta la historia con una mezcla de realismo bien documentado y de fantasía al más puro estilo del anime fantástico, que cada página se convierte en un regalo para los ojos. Es fácil imaginar cómo sería el anime de Wayward, algo que también deben haber notado los avispados ejecutivos de compañías como IDW Games, que preparan un videojuego, y Manga Entertainment, que se debaten entre adaptarla anime o una serie de televisión de imagen real. De cualquiera de las maneras el aspecto visual de Wayward es en gran parte responsable de este éxito al saber plasmar un mundo fantástico, realmente atractivo, en el auténtico Tokio (y no, no me ha apetecido irme de visita a Japón, qué vaaaa). ¡Ah, qué no se me olvide! El dibujo mejora a cada número, así que si os gustan las imágenes que acompañan al texto, que sepáis que van a más.

Sobre la calidad del trabajo de Ediciones Dimensionales ya hemos hablado en las reseñas de «Pathfinder» o «Mercy Thompson«, y aquí vuelven a regalar al lector una galería de bocetos o fichas de las criaturas fantásticas orientales, a lo que se suma una cuidada revisión de textos, un papel de gran calidad, en definitiva, una edición impecable. Estoy deseando ver qué nuevos títulos nos ofrecen, aunque de momento ya han anunciado sorpresas como Glitterbomb (también de Jim Zub), Harry Dresden o Rocket Girl. Eso sí, para el próximo número de Wayward tendremos que esperar hasta el próximo mes de julio y a diciembre para la tercera entrega.

En definitiva, «Wayward» es una refrescante historia de fantasía urbana oriental, que se nutre de las criaturas mitológicas japonesas para ofrecer una moderna Buffy Cazavampiros. Irresistible, ¿verdad?