Cuando preguntaron a los hermanos Russo sobre la posibilidad de incorporar a Adam Warlock en «Vengadores: Endgame» para contar el desenlace del enfrentamiento contra Thanos, tal y como se había contado en «El Guantalete del Infinito» de Jim Starlin, George Perez y Ron Lim, su respuesta fue tajante: «No nos interesa contar una historia que ya se haya contado o ver una que ya se haya contado«. Justamente sobre esta frase se había construido el Universo Ultimate.

La gente del mañana está aquí. Elige bando.
El sueño de paz y coexistencia entre humanos y mutantes ha llevado al Profesor Xavier a crear un refugio para los suyos y a luchar contra Magneto y su Hermandad… Pero éste tiene un plan para acabar con Xavier. Y también un aliado con garras de adamántium.

El Universo Ultimate nació con una única premisa: no hay límites a la imaginación de los guionistas. Corría el año 2000, y Marvel Comics dio comienzo a esta nueva línea editorial con la publicación de las series «Ultimate Spider-Man» y «Ultimate X-Men«. Se trataba de una idea radical, valiente y polémica en un entorno editorial, los cómics de superhéroes, acostumbrado a dejar caer el peso de sus historias en una longeva continuidad. Pero en este Universo Ultimate no existía el pasado, no había normas que seguir, no había ninguna referencia obligada que puediese lastrar las historias que se querían contar. Borrón y cuenta nueva. Los escritores partían de cero, y con esta libertad creativa iban a ser capaces de construir una nueva historia, distinta a la original, mejor en ocasiones, utilizando a unos personajes que ya eran conocidos, y cuya popularidad se había extendido gracias a, entre otros medios, las multimillonarias versiones cinematográficas. Los personajes tenían nuevos orígenes, lo cual les liberaba de las cadenas de la continuidad, de decisiones tomadas en otra época, durante la década de los 60 y 70, facilitando así la incorporación de nuevos lectores, una generación de jóvenes que llegaban a Marvel Comics con una forma de entender la sociedad muy distinta a la de sus padres y abuelos. Sí, los lectores también empezamos desde el comienzo con el Universo Ultimate. Algunos se lo tomaron bien, y otros se lo tomaron muy mal.

«Si ya sabes toda la historia, la sucesión de eventos que vas a ver en pantalla… ¿cuál es el sentido de ir a ver la película? Queremos seguir sorprendiendo al público«. Esta frase de los hermanos Anthony y Joe Russo a raíz de sus películas y la falta de fidelidad del UCM respecto a los cómics, sería perfecta para entender el trabajo del guionista Mark Millar al frente de «Ultimate X-Men«.
Los protagonistas de «Ultimate X-Men» es la Patrulla-X, los Hombres-X, los X-Men, un grupo de jóvenes mutantes con una genética inusual que les otorga poderes y habilidades sobrehumanas, y que les hace diferentes del resto de la humanidad. Para bien, pero también para mal. Son temidos y odiados por sus diferencias, por el riesgo que entrañan, y porqué algunos de ellos quieren usar sus poderes para someter al resto de la humanidad. Los X-Men están dirigidos por el profesor Charles Xavier, un poderoso telépata que promueve la coexistencia pacífica entre mutantes y hombres, entre el homo superior y el homo sapiens, pero son muchos quienes se oponen a su visión y emplearan todos los medios a su alcance para impedirlo.
El primer volumen de la reedición de la colección que ha publicado Panini Cómics es «Ultimate X-Men: La gente del mañana«, e incluye los dos primeros arcos argumentales, que abarcan los doce primeros números publicados entre febrero de 2001 y enero de 2002: «La gente del mañana» («The Tomorrow People«) y «Regreso a Arma-X» («Return to Weapon X»). En el primero de ellos conoceremos a los mutantes adolescentes Cíclope, Jean Grey, Bestia, Tormenta, Coloso y el Hombre de Hielo, que liderados por Charles Xavier se enfrentaran a la Hermandad de Mutantes de Magneto y a los Centinelas que el gobierno ha puesto en marcha para destruir a los mutantes, así como a un misterioso mutante de garras afiladas y huesos de adamantium cuyas intenciones y afiliación no quedan muy claros. En el segundo arco veremos como Charles Xavier y sus X-Men son secuestrados por SHIELD y trasladados a la base secreta de Arma-X, la siniestra organización que convirtió a Lobezno en una máquina de matar, donde también están presos varios miembros de la Hermandad de Mutantes de Magneto. Allí serán encerrados y obligados a realizar misiones encubiertas contra su voluntad. Por lo menos, hasta que Nick Furia descubra lo que está sucediendo.

Hoy hace casi veinte años de esta obra, y el paso del tiempo ha ayudado a valorar en su justa medida una obra revolucionaria, que se atrevió a recoger las piezas de un puzzle enorme que se había ido construyendo, pieza a pieza, durante décadas para darle un nuevo enfoque e ir un poco más allá de lo que había propuesto «Ultimate Spider-Man» de Brian Michael Bendis. Una decisión valiente, muy arriesgada, que podía parecer algo imprudente, incluso iconoclasta e irreverente. Tal y como contaba Julián M. Clemente en el artículo «El camino hacia el mañana», el argumento del guionista escocés simplificaba al máximo décadas de cómics al tiempo que mantenía un hermanamiento con la película «X-Men» estrenada en julio del 2000 allá en lo que fuera necesario: en el tono inteligente de la narrativa o en la elección de héroes y villanos. No obstante, Millar también se tomó cuantas libertadas estimó oportunas y junto a los dibujantes Andy y Adam Kubert redefinió a la Patrulla-X para el siglo XXI. Y creo que acertaron. El tiempo lo demuestra.

No hay la menor duda que el guionista Mark Millar es un genio. Su prolífica obra lo demuestra. Tiene de todo. Propone arriesgados planteamientos argumentales, sus diálogos incluyen abundante lenguaje soez, nos regala un humor nada inocente, cargado de sarcasmo y gamberrismo, no escatima en violencia ni en dureza de sus imágenes, sus textos son escuetos y lejos de la verborrea pseudofilosófica del maestro Alan Moore,… pero aún así seduce como ninguno. Hay quien lo define como el Quentin Tarantino del cómic, y creo que no andan desencaminados con la comparación, pues aunque no es un renovador del género, su estilo es nuevo y aúna aspectos (esa violencia explícita e implícita que impregnan sus historias) que habitualmente se dejaban de lado, por el puritanismo imperante en la tímida sociedad americana, por miedo a su efecto sobre las ventas o por simple costumbre adquirida.
Entre sus múltiples logros Millar puede colgarse la medalla de ser responsable del célebre aunque polémico crossover «Civil War» o joyas como «Wanted» y «Kick-Ass«. Brevemente, pues desglosar la figura de Millar ocuparía un par largo de páginas, afirmar que en su curriculum lucen algunos títulos esenciales del cómic de los últimos veinte años, que hay pocos autores que puedan presumir de algo parecido, y que podemos resumir su carrera en tres etapas diferenciadas: los inicios en el cómic británico, el salto al mainstream norteamericano con DC, Marvel y Wildstorm, y después triple salto mortal de espaldas al llamado ‘Millarworld‘.

El Universo Ultimate nació con el objetivo de atraer a los lectores más jóvenes con historias alternativas y actualizadas de algunos de los superhéroes de Marvel, como Spiderman, los Cuatro Fantásticos y los X-Men, y en el caso de los mutantes consiguieron sorprender y enganchar tanto a nuevos lectores como a los más veteranos. Bueno, quizás la afirmación no es exacta. Los incondicionales de la vía más clásica de los mutantes de la Escuela para Jóvenes Talentos, de la Patrulla-X original, se vieron algo desorientados por las historias de Mark Millar, abrumados con un guionista que metía a Jean Grey entre las sábanas con Lobezno, pero la generación de Factor-X, Excalibur y X-Force, la Génesis Mutante 2.0 y la Masacre Mutante, Jim Lee y Rob Liefeld o los más jóvenes que habían descubierto a los mutantes con «X-Treme X-Men» de Chris Claremont Salvador Larroca y los «Nuevos X-Men» de Grant Morrison, recibieron «Ultimate X-Men» con los brazos abiertos, a sus personajes complejos, sus historias adictivas, los giros argumentales, el ritmo ágil y la madurez de su enfoque.

Pero que nadie olvide que el Universo Ultimate está muerto desde el año 2015, pues así lo decidió Jonathan Hickman y lo ejecutó a sangre fría con las «Secret Wars».

Ultimate X-Men: La gente del mañana.
Autores: Mark Millar, Andy Kubert y Adam Kubert
Edición original: «Ultimate X-Men» núms. 1 a 12 y 1/2
Fecha de publicación: Febrero de 2019
ISBN: 9788491678045
Formato: 18×27,5cm. Cartoné. Color
Páginas: 336
Precio: 35,00 euros