La serie “Titanes“, que guioniza Dan Abnett y dibujan diversos artistas, alcanza su cuarto volumen con un homenaje a todos aquellos números en los que el grupo se separa sólo para reencontrarse después renovado y listo para la acción. Una receta clásica, pero muy efectiva.

Titanes 4 (Renacimiento)
Edición original: Titans núms. 12-17 USA, Titans Annual núm. 1 USA (one-shot)
Fecha de edición: septiembre de 2018
Guión: Dan Abnett
Dibujo: Tom Grummett, Paul Pelletier, Brett Booth, Tom Derenick
Color: A color
Formato: Libro rústica, 160 págs. a color.
14,95€

¡El arco argumental que está destinado a cambiar a los Titanes para siempre! Troia, una versión retorcida de Donna Troy, surge de entre las sombras para poner contra las cuerdas al grupo, empujando a la joven a un destino aciago. Los Titanes, al borde de la disolución, se enfrentan a una conspiración que pretende crear un nuevo orden mundial. ¿Qué papel juega la Liga de la Justicia en todo esto? ¡Incluye el segundo Anual de la serie original USA!

Para todos aquellos que conocimos, y amamos, a los Nuevos Titanes de Wolfman y Perez cualquier intento por parte de DC Comics de recuperar la magia de aquél grupo parecen relanzamientos condenados al fracaso, en los últimos años tan sólo Geoff Johns logró acercarse a ese “sense of wonder” que, por fin, parece que Dan Abnett se empeña en capturar en cada número de Titanes al añadir a la receta un poco mucho de nostalgia ochentera que le sienta realmente bien a un grupo que no cesa de luchar contra los elementos.

Como recordaréis el anterior volumen nos dejaba con un imponente cliffhanger con una Troia malvada venida del futuro y con los Titanes realmente confusos, tanto que caían como moscas y no parecía que pudiesen levantar cabeza. Sin embargo en la primera grapa recopilada en este volumen, y que dibuja Brett Booth, veremos cómo cambian las tornas de la batalla y cómo los Titanes salvan el día para que, al número siguiente, aparezca la Liga de la Justicia que lejos de agradecerles por salvar el día ordene la disolución del grupo. Algo a lo que Nightwing se resiste pero que acaba aceptando, al contrario que un Arsenal que no está dispuesto a que lo mangoneen, ni siquiera la Liga.

Y a partir de ahí tenemos “el momento de Arsenal” (o Speedy, aunque para mí siempre será Arsenal) que investiga a una misteriosa organización o individuos que han comenzado a traficar con drogas y que, a pesar de informar a Titanes y Liga de la Justicia, deberá continuar en solitario como buen historia noir para acabar desvelándose como La Amenaza que pone en jaque a toda la Liga y que tan sólo los Titanes puede salvar…

Como decía, Abnett anda preocupado de ofrecernos historias adenalíticas a la par que intenta teñirlas de nostalgia, una receta peligrosa, pero que si se sabe cuidar bien puede dar como fruto una buena serie, algo que creo que los Titanes son, incluso cuando dan el protagonismo a un héroe que apenas ha gozado de él, y no precisamente para bien.

Gráficamente parece que Brett Booth abandona el barco y se despide tras el espectacular enfrentamiento con la Troia malvada, como ya he reconocido muchas veces es un dibujante que me gusta, así que lo echaré de menos. Aunque si Tom Grummett o Paul Pelletier, especialmente éste último, se quedasen regularmente en Titanes no me oiríais quejarme precisamente. Lo que está claro es que hace falta un dibujante regular para la serie.

La edición de ECC Cómics es la correcta para su línea de series regulares en rústica, sin grandes extras, pero también sin problema de edición alguno.

En definitiva, Titanes puede que no alcance el nivel de aquella mítica Nuevos Titanes, para eso haría falta un equipo creativo fijo, pero sí que es un buen sucedáneo (dicho con todos los respetos) que recupera conceptos como el de que Nightwing se postule como futuro líder de la Liga de la Justicia. Mientras siga en esta línea seré un fiel lector.