Este “Superman: A prueba de balas” continua recopilando el trabajo de Grant Morrison y Rags Morales en la serie del Superman del nuevo Universo DC publicada unos pocos años atrás y que no terminó de convencer al público.

"Superman: A prueba de balas" (Grant Morrison, Rags Morales, Sholly Fisch y otros, ECC Ediciones)

La mejor portada de Morales del tomo

El Capitán Cometa… pasado de vueltas

Superman: A prueba de balas
Edición original: Action comics núms. 9-12, 0 USA, Annual 1 USA
Guión: Grant Morrison, Sholly Fisch, Max Landis
Dibujo: Gene Ha, Rags Morales, Brad Walker, Ben Oliver, Cafu, Ryan Sook, Cully Hamner
Color: A color
Formato: Libro cartoné, 224 págs. A color.
22€

¡Clark Kent ha muerto! Las circunstancias obligan a Superman a dejar atrás a su álter ego. Es entonces cuando se debe enfrentar a su más mortal enemigo hasta la fecha: ¡Nimrod el cazador! La amenaza más reciente de Metrópolis ha eliminado a todo tipo de seres, pero nunca a un extraterrestre. ¿Será el último hijo de Krypton su nueva presa?

Coincidiendo con el nacimiento del nuevo Universo DC, Grant Morrison planteó una reintepretación del mito de Superman, mostrando a un joven Clark Kent empeñado en que la justicia prevalezca en la calles de Metropolis. ¡No os perdáis una de las colecciones más trepidantes del nuevo Universo DC! ¡Disfruta de la aclamada continuación de Superman y los hombres de acero!

Le intereso más a Morrison que el verdadero Superman

No acabo de entender cómo es posible que el tipo que nos regaló esa joya que es All-Star Superman sea el mismo que ha escrito una serie regular tan repleta de altibajos y desinterés. De verdad, Morrison no suele ser santo de mi devoción, pero sé reconocerle que algunos de sus trabajos son unas auténticas maravillas… pero no sé que le pasó en la serie regular de Superman del nuevo Universo DC que se le fue la pinza cosa mala. Sólo así entiendo tanta fijación por maravillas cósmicas, “nuevos mutantes del futuro” tutelados por una raza alienígena que… en fin, una ida de olla cósmica. Y a la vez tenemos a un escritos que sabe regalarnos maravillas como ese Superman de color Presidente de los Estados Unidos de una tierra alternativa en el que sí se desarrolla todo el potencial e inteligencia que “nuestro” propio Superman tiene y del que el propio Morrison nos trajo su mejor versión en All Star Superman.

Sobre todo porque el momento “ya sé kung-fu” para curar a Lois Lane (Superman se empolla todos los libros de medicina que pilla por delante y aprende cirugía en 10 minutos), irónico porque unas pocas páginas antes Superman reprocha a la Liga de la Justicia el no intervenir más activamente a favor del mundo… mientras él desperdicia su talento para hacer el bien a una escala colosal… ¿por vagancia? ¿dejadez?

El sumun llega cuando “matan” a Clark Kent, acto seguido parece que se ha creado una nueva identidad como ¿bombero? y al número siguiente ya quiere volver a ser Clark Kent… y todo ¿¡por qué le daba miedo una entrevista de trabajo!? ¡Vamos, anda ya, hombre!

A Morales le pilló el toro de las fechas de entrega

Es curioso que en este volumen veamos cómo escritores como Sholly Fisch y Max Landis sepan sacar más partido a la locura y vorágine de la mente de Morrison centrando y pautando la historia, tomándose tiempo para invitar al lector a compartir la lectura y para rellenar la cantidad de huecos argumentales que Morrison va dejando. No, en serio, si Morrison no escribió alguna de estas escenas mientras dormía… no lo entiendo.

En un tomo de más de 200 páginas podemos esperar encontrarnos a gran cantidad de dibujantes, en esta ocasión tenemos que mencionar el maravilloso trabajo de artista invitado de Gene Ha, el ver que Rags Morales no acaba de poder con la periodicidad, lo que se nota en algunas páginas que no están acabadas con la calidad que Morales ha demostrado en otros proyectos (en serio, su dibujo está a años luz de su trabajo en Crisis de Identidad y si no conocéis esa serie limitada… no sé a qué esperáis), y el trabajo de un Cully Hamner que me ha convencido especialmente. Después tenemos a otros como Brad Walker, Ben Oliver, Cafu y Ryan Sook que si bien no lo hacen mal tampoco es que tengan demasiadas páginas para juzgarlos con justicia.

En cuanto a la edición de ECC, preciosa, una edición repleta de material extra (portadas alternativas y bocetos) y en el que el único “debe” siguen siendo la ausencia de artículos que den aún más lustre a la edición.

En definitiva, y siendo justos, este Superman: A prueba de balas no acaba de alcanzar a materializar las expectativas que el regreso de Grant Morrison a Superman había despertado, habrá que ver el próximo volumen y también si Rags Morales encuentra el tiempo para recuperar la calidad que todos le conocemos.