El recién nacido sello DQómics de la Editorial DQ publica «Súper Rayón«, un singular álbum creado por el mismísimo Jan, uno de los clásicos de la historieta en nuestro país.

Como el propio JAN escribe en el prólogo: “Empecé este proyecto hace 40 años pero, al no encontrar editor, las primeras 16 páginas se quedaron olvidadas en un cajón. Durante el confinamiento aparecieron por casualidad y, como no me gusta dejar las cosas a medias, me dije que lo acabaría”. Este tebeo, Jan lo empezó a dibujar en 1981 y lo terminó en noviembre de 2020. A lo largo de estos 40 años ha cambiado la vida del dibujante, las circunstancias son otras, las herramientas de dibujo son diferentes y todo ello convierte este cómic en una obra imprescindible para todos los seguidores del artista.
Con él, el sello DQómics empieza la aventura de rescatar obras olvidadas. El creador del célebre Súper López da una vuelta de tuerca a la parodia y, a través de la relación entre un caótico dibujante de cómics y un parado, crea una magistral e hilarante historia que promete continuar en el futuro.

DQómics inicia su andadura en el proceloso mundo de los tebeos y lo hace con la esperanza de recuperar muchas otras obras de los grandes autores que permanecen ocultas. Para abrir fuego, apuestan fuerte con «Súper Rayón» de Jan, una obra cuyo camino hasta que ha visto la luz es tan de interesante como el resultado final en viñetas.
En la introducción el propio autor nos explica todo el asunto, más o menos. Lo que no cuenta es que paseó su obra finalizada por diferentes editoriales, siendo rechazada en todas ellas. Un tuit de Jan en respuesta a un tuit de ViaNews lo decía bien claro: “Gracioso… pues he hecho un nuevo cómic con ese personaje mismo, Capitán Rayón, y lo llevé a XXX que no quieren publicarlo porque sale un pito en una página, solo uno… y en Laszivia salen en todas partes. Cosas veredes, Sancho” (He eliminado el nombre de la editorial para no crear malos entendidos).
Jan pudo avanzar «Súper Rayón» durante la fase de movilidad reducida que se nos impuso en 2020 debido a la pandemia del COVID, finalizando en noviembre. Las once primeras páginas las guardaba en un cajón desde 1981. Las había realizado en un momento de poco trabajo, cuando le dio por experimentar. Gracias a la página nueve, donde se muestra al protagonista haciendo el amor con una bella mujer, ambos desnudos, consiguió trabajo en la revista de humor erótico «A Tope«, y de allí surgió su serial «Laszivia«, protagonizado por el mismo personaje que vemos aquí, el Capitán Rayón, que Glenat reeditó en formato álbum hará unos años.
En 2020 Jan dibujó hasta la página 52 y coloreó el álbum completo, tras lo cual lo ofreció por ahí, hasta encontrar hogar definitivo en DQómics. La historia que se nos cuenta en este álbum está más en la línea de cualquiera de sus Súperlópez, que de un cómic erótico al uso (creo que ya ni se hacen), y si no fuera por la mencionada página nueve y unos cuantos tacos, podría colar como una aventura más del superhéroe español sustituyendo el personaje de Super Rayón por el bigotudo canosito.
Jan siempre será Jan. A todas sus historietas les da un toque de crítica social aquí reflejada por los trabajadores amotinados en un transbordador que al regresar a la Tierra son “recompensados” por el presidente. Hasta llegar a este punto la historia ha transcurrido de la manera habitual a como lo hacen las space operas, siendo llamado el héroe para cumplir una misión con parada en la típica taberna llena de seres intergalácticos y el viaje sideral repleto de peligros.
Jan confiesa que podría haber imitado el estilo de dibujo ochentero de las primeras páginas pero que prefirió continuar la aventura con su estilo actual. Soy un gran fan de su Superlópez de la etapa Bruguera y primeros años de Ediciones B. Por el contrario, cada vez me he alejado más de las historietas de su personaje insignia que tratan temas de actualidad algo desubicados. En «Super Rayón» tira de tópicos pasados de moda como el joven disfrazado de mujer y Rayón intentando ligar con él y otros momentos como cuando cantan la canción de Drag Queen de The Strokes, que sinceramente me parecen fuera de lugar. Estas ocurrencias lastran el resultado de un tebeo que empieza muy bien. Le aporta un toque sumamente original al concederle hasta tres títulos diferentes: «Se busca personaje«, donde el protagonista encuentra una solicitud de empleo en la prensa y acude al estudio de un dibujante muy desordenado (Jan asegura que no es él, que es pulcro); «Súper Rayón (Puño de Titanio)» donde se narran las aventuras de este gran héroe intergaláctico; «Los mogollones de Lukas«, con la aportación de dos jóvenes personajes que se parecen a Martha Hólmez y Chico Humitsec pero que son Azúcar y Lukas Erzegovino y que se harán pareja, como es evidente desde la primera viñeta en la que se juntan.
En definitiva, «Súper Rayón» constituye un extraño experimento que ofrece una aventura liviana, que podría ser para todos los públicos si quitáramos los elementos ya hablados, y que muestra un Jan cuyo trabajo es coherente con su manera de realizar álbumes desde hace unos cuantos años y que, además, con un dibujo más estilizado que sigue en plena forma. Como el mismo Jan apostilla: «Yo prefiero ser yo, aunque tengo que disculparme a mí mismo por hacerlo peor, cada cual opine como le salga de los pirindeles, mes es igual«.

Super Rayón
Autor: Jan
ISBN: 978-84-944655-6-7
Formato: 21x29cm. Tapa dura. Color
Páginas: 64
Precio: 15,00 euros