Spirou y Fantasio fueron creados por Rob-Vel para la revista «Le Journal de Spirou», pero su máximo nivel lo alcanzó André Franquin y el mejor álbum, según la mayoría de lectores y críticos, es esta aventura del año 1959 donde Franquin empezó a trabajar con el guionista Greg y Jidéhem, encargado de los fondos. La historia, una aventura de espías con aires antimilitaristas, lleva a los protagonistas a una misión de rescate en un país lejano.