Una de las aventuras más emblemáticas del Trepamuros de los últimos años fue el Spider-verse, el Universo Spiderman o, en resumen, la historia imaginada por Dan Slott en la que las múltiples versiones alternativas de Spiderman a lo largo del multiverso reunidas en un mismo momento para hacer frente a una amenaza común. Entre las distintas encarnaciones arácnidas que aparecían en este evento uno de los que dejó más huella fue Spiderman Noir.

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Pero cuando aquellos que tienen ese poder abusan de él, el pueblo tiene la responsabilidad de derribarlos. El año es 1933. Nueva York está gobernada por políticos corruptos, policías que no hacen nada por proteger a los inocentes y hombres de negocios sin escrúpulos. Es entonces cuando una araña cambia el destino de Peter Parker, pero no es la historia que esperas. ¡Un Hombre Araña con sabor a pulp y género negro!

En el año 2009 Marvel Comics abrió la veda de un nuevo escenario de su multiverso, la Tierra-90214, con la publicación de “Spiderman Noir“, una versión alternativa del universo arácnido tradicional combinando elementos del cine negro, policíaco y el ‘pulp‘. La línea de cómics de este universo Noir tuvo poco éxito, y tras publicar miniseries de Daredevil, los X-Men, el Castigador, Lobezno o Luke Cage, además de la mencionada versión del Trepamuros, bajó la persiana y colgó el cartel de “cerrado por reformas“. Sin embargo ese Peter Parker de 1933, hijo de la Gran Depresión, vestido de negro como cierto vigilante nocturno de la Distinguida Competencia, acechando desde los tejados los negocios turbios del Duende y sus compinches, dejó huella. Aunque la línea no siguió adelante, el “Spiderman Noir” de Carmine Di Giandomenico, Fabrice Sapolsky y David Hine se ganó un hueco en el universo de Marvel Comics y en el corazoncito de los lectores, contó con una secuela más que correcta (“Spiderman Noir: Los ojos sin rostro“), tuvo un papel destacado en la saga “Universo Spiderman” de Dan Slott y, finalmente, dió el salto a la gran pantalla como uno de los personajes secundarios destacados en las dos películas animadas “Spiderman: Un nuevo universo” y “Spider-Man: Cruzando el Multiverso“.

El Spiderman del dibujante italiano Carmine Di Giandomenico (“Magneto: Testamento“) y los guionistas Fabrice Sapolsky y David Hine es una versión del Trepamuros que vive en la Nueva York de los años treinta, una época oscura para los norteamericanos que empezó en octubre de 1929 con la célebre caída de la Bolsa neoyorquina y se alargó durante diez años en los que se registraron millones de parados y una caída en picado de la producción. Los felices veinte dejaron paso a los terribles treinta, en los que la miseria hizo su aparición y millones de norteamericanos vieron trastocado su modo de vida, pasando a sobrevivir de la mendicidad o de trabajos intermitentes. En este universo Ben Parker también está muerto, asesinado por Norman Osborn, al que se conoce como el Duende, por ser un alborotador y un elemento subversivo que ponía en riesgo los negocios turbios y el entramado corrupto que este misterioso villano había levantado, y su viuda May Parker sigue azuzando al pueblo con discursos que no son del gusto de los poderosos. También hay un J. J. Jameson que dirige el Daily Bugle, una ‘femme fataleFelicia Hardy que regenta un elegante burdel, el reportero Ben Urich que intenta vivir sin tomar partido en la fina línea que separa al bien del mal, e incluso un terrorífico Buitre con aromas al Nosferatu de Friedrich Wilhelm Murnau, un Kraven el Cazador, un Camaleón o unos Forzadores que, lejos de las versiones clásicas de la Tierra-616, están al servicio de Osborn tras haber sido reclutados en un circo. Y nuestro protagonista, Peter Parker, también adquiere sus poderes tras ser picado por una extraña araña aunque su estilo dista mucho del bromista Parker, aquel que suelta chascarrillos y ocurrencias mientras lucha contra sus enemigos vestido de rojo y azul, y se asemeja más al hierático Humphrey Bogart, parco en palabras, duro y seco en sus actos.

En la siguiente miniserie, que no se incluye en el tomo de Marvel Must-Have, “Spiderman Noir: Ojos sin rostro“, saltaremos un año después de lo acontecido en la primera entrega, con el presidente Franklin D. Roosevelt en la Casa Blanca y la economía norteamericana en camino de recupeción, cuando el héroe se verá obligado a luchar contra un nuevo tipo de asesinos, criminales y psicópatas que han ocupado el lugar que dejó vacante Norman Osborn.

Por su ambientación, digna de una novela negra de Dashiell Hammett y Raymond Chandler, por su historia repleta de mafiosos y criminales dignos del ‘noir‘ más clásico, por su aroma a ‘pulp‘, a novela de veinticinco centavos impresas en papel barato, con un héroe que se esconde entre las sombras como The Spider o The Shadow, “Spiderman Noir” es un producto sorprendente que rompe con las aventuras del Trepamuros de toda la vida para ofrecernos en su lugar algo nuevo. Gran parte del mérito hay que dárselo al trabajo de Carmine Di Giandomenico, que había colaborado poco con Marvel Comics antes de esta miniserie pero que se había labrado una sólida carrera como autor de storyboards cinematográficos, y en las páginas de este cómic opta por un estilo que encaja como un guante al ‘noir‘, con aromas a Frank Miller, y un uso impecable con los grises, los negros, las sombras y la mancha.

Publicada originalmente en cuatro números entre febrero y mayo de 2009, a partir de una idea original del francés Fabrice Sapolsky, un aficionado al cómic y responsable de la revista “Comic Box” sin ninguna experiencia en guionizar cómics, “Spiderman Noir” nos llega con el flamante encabezado dorado de Marvel Must-Have, la selecta colección de Panini Cómics que tiene como fin acoger las obras más importantes de la historia de Marvel Comics.

Spiderman Noir
Autores: Carmine Di Giandomenico, Fabrice Sapolsky y David Hine
Fecha de publicación: Agosto de 2023
Edición original: “Spider-Man Noir #1-4”
ISBN: 9788411504096
Formato: 17x26cm. Tapa Dura. Color
Páginas: 112
Precio: 16,00 euros