Anoche, vía Netflix, pude ver el primer capítulo de la cuarta temporada de Sherlock, la serie que es, posiblemente, la mejor adaptación de Sherlock Holmes que se ha hecho hasta la fecha y que, seguramente, nos hará derramar lágrimas amargas cuando termine. Aunque el episodio de ayer ya…

Aún a riesgo de ser asesinado por Noren abro esta entrada por si os apetece, con spoilers, hablar de lo que sucede en este capítulo, de la «vuelta», o no, de Moriarty y, cómo no, del final del capítulo que, francamente, me obliga a verlo de nuevo porque… madre mía, me quedé alucinado.

Todo lo que viene a continuación puede ser considerado SPOILERs. ¡No sigas leyendo! Noren, tú tampoco.

Sherlock regresa, y lo hace con mucha fuerza y humor para en este Las seis Thatchers, poco a poco, ir adentrándose en cómo se prepara nuestro investigador favorito para la jugada preparada por su gran némesis: Moriarty. Mientras tanto tenemos a Watson siendo padre y colaborando, junto a Mary, en los casos del investigador. Es sorprendente lo fácilmente que entramos de nuevo en la vida de estos personajes y lo rápidamente que nos identificamos con ellos. El ver, además, a SHerlock feliz con la vida familiar de los Watson y obsesionado con su trabajo hace que la química del episodio sea excepcional. Todo parece fluir hasta que…

Pero… madre mía, ¿de verdad era necesario? Os diré que el final del capítulo me dejó… abrumado. Rápidamente me puse a maquinar una posible solución, como ya hemos visto en otros episodios y, especialmente, el de final de la segunda temporada, pero… no le veo salida precisamente y tampoco me imagino cómo va, Sherlock, a rehacer lo que se ha destruido. Es inquietante y perturbador y…

Mary ha muerto, poco después de ser madre, poco después de conocer más datos sobre su enigmático pasado, justo cuando SherlockWatson la encuentran después de haber huido a lo largo y ancho del mundo…Mary muerte. Y ya nada volverá a ser igual entre nuestros dos héroes, al menos tal y como acaba Las seis Thatchers no parece NADA probable.

No sorprende que los hechos continúen justo dónde nos dejó el final de La novia abominable, ni tampoco lo hace el que, poco a poco, Sherlock retome sus actividades como detective mientras los Watson se preparan para el nacimiento de su hijo. Lo que sí sorprende es ver cómo Sherlock va encontrando su lugar en el mundo, una familia «propia», para ver cómo acaba todo al final del capítulo, cómo los esfuerzos de Sherlock no se ven recompensados y los que están a su alrededor sufren. Y, bueno, el sadismo que se ceba en el personaje del doctor John Watson parece ciertamente excesivo. Padre y viudo en pocos meses, y culpando a su mejor amigo por no haber sabido parar una bala que iba dirigida a él, hasta que Mary se interpone.

Quedan 5 días para que Netflix estrene El detective moribundo y no sé bien cómo van a solucionar esto, pero sí sé que ¡no me lo pienso perder!