Cada vez es mas dificil encontrar historias de fantasia originales, innovadoras y no convencionales pero a las que nos llegan, como poco, les pedimos que esten bien escritas y nos entretengan. «Santos Crueles» hace esto último muy bien, y nos convierte desde hoy mismo en fervientes seguidores de la trilogía «Algo oscuro y sagrado«.

Cuando Nadya reza a los dioses, ellos escuchan y dejan que la magia fluya por sus venas. Durante casi un siglo, los kalyazi han estado inmersos en una cruenta guerra sagrada contra los herejes tranavianos, y su poder es lo único que rivaliza con la magia de sangre del enemigo. Pero cuando el ejército invade el monasterio en el que se esconde, Nadya se ve obligada a huir del único hogar que ha conocido, mientras este es reducido a escombros por las llamas. Su obsesión a partir de ahora será la venganza. En la primera parte de la trilogía Algo oscuro y sagrado, Nadya deberá forjar una alianza inimaginable con un miembro de la realeza y un joven extraño con un poder aterrador. ¿Su plan? Asesinar al rey y detener la guerra.

«Santos crueles» («Wicked saints«), es la primera entrega de la trilogía de fantasía «Algo oscuro y sagrado» que, como hemos explicado en la introducción, se cimienta sobre conceptos recurrentes del género, aunque también introduce algunos aspectos originales y, sobretodo, está muy bien escrita, con personajes sólidos y carismáticos, bien engarzados en una historia que engancha al lector desde la primera página y lo lleva en volandas, con un ritmo vertiginoso, hasta la última. Por todo esto desde ViaNews recomendamos fervientemente esta obra a cualquier aficionado del género.

La historia de la bibliotecaria y escritora norteamericana Emily A. Duncan nos traslada hasta un mundo imaginario con profundas raíces en la mitología eslava, con dos reinos enfrascados en un largo conflicto bélico a causa de disputas territoriales y una profunda discrepancia en su forma de entender la magia: Kalyazi, donde los viejos dioses aún escuchan y atienden las plegarias de sus fieles y Tranavia, el reino de los herejes que han rechazado a los dioses y donde se practica la magia de sangre. En este mundo en guerra aparecen tres personajes protagonistas que tienen un sus manos el poder para cambiar el rumbo del conflicto e inclinar la balanza hacia un lado u otro: Nadya de los kalyazi, bendecida con la posibilidad de hablar con todos los dioses y recibir los hechizos que le ofrecen para superar los momentos de dificultad; el Gran Príncipe Seferin Meleski, heredero del trono de Tranavia y poderoso mago de sangre; y Malaschiasz, desertor y fugitivo del reino de Tranavia, donde formaba parte de las más oscuras y terribles huestes del reino. Una chica que puede oír los susurros de los dioses dentro de su cabeza, un príncipe rodeado tanto de desesperadas pretendientas como de letales asesinos y un monstruo oculto tras unos ojos pálidos y torturados y con un secreto aterrador. Junto a ellos, varios personajes secundarios tan complejos e interesantes como los protagonistas (los Buitres, Rashid, Anna, la bruja Pelageya, Kacper, Ostyia, Zaneta, el rey Isak…), incluyendo personajes femeninos fuertes y también integrando la diversidad sexual en el relato sin artificios, que servirán para acompañar a los protagonistas desde las heladas tierras de Kalyazi hasta la bulliciosa capital de Tranavia, Grazyk, donde sus planes se verán enturbiados por complots e intrigas palaciegas, una competición para elegir a una reina, y poderes divinos que van mucho más allá de la comprensión de los mortales.

El universo de estos «Santos crueles«, profundamente influenciado por la rica y demasiado desconocida cultura de Europa del Este, ofrece al lector el interesante contraste, y abre el debate cuando Nadya y Malaschiasz discuten acerca de sus respectivos reinos, acerca de dos formas de entender la religión y la magia, el hereje y el creyente, lo profano y lo divino. Por un lado un reino anclado en la tradición añeja donde los dioses siguen presentes en la vida de los habitantes y por el otro un reino oscuro y aterrador, donde la magia de la sangre ha substituido el papel de los dioses. Una metáfora, sin duda, del contraste entre la religión y la tecnología de nuestro mundo contemporáneo, y el esfuerzo de algunos por mantener viva la espiritualidad mientras la humanidad ha dado la espalda a la religión, símbolo de un pasado oscuro, turbio y sangriento, cargado de mentiras y engaños, sea del color que ésta sea. E incluso la escritora llega a preguntarse, en uno de los mejores pasajes de la obra, sobre la misma esencia de la divinidad. ¿Qué es un dios? La respuesta se esconde a los ojos del lector hasta el espectacular tramo final donde los secretos y las mentiras se descubren y el papel de los dioses se aclara.

Publicada originalmente en los EE.UU. en abril de 2019 de la mano del editorial sello Wednesday Books, la trilogía «Algo oscuro y sagrado» cuenta con dos entregas más que desarrollarán la historia inconclusa de Nadya de Kalyazi, Malaschiasz y Seferin de Tranavia: «Ruthless Gods«, que ya salió a la venta este pasado mes de abril de 2020, y «Blessed monsters«, que estaba previsto para abril de 2021. Obra superventas de la prestigiosa lista del «The New York Times«, doblemente meritorio si tenemos en cuenta que esta es la obra debut de Emily A. Duncan, esta novela es el comienzo de una nueva saga de fantasía juvenil (‘young adult‘) que, si mantiene el nivel en las siguientes entregas, puede convertirse en una obra emblemática del género.

Santos crueles.
Autora: Emily A. Duncan
Colección: Algo oscuro y sagrado 1
Edición original: Wicked saints
Fecha de publicación: Octubre de 2020
ISBN: 978-84-18359-19-4
Formato: 15x22m. Tapa blanda
Páginas: 400
Precio: 17,50 euros