«Salvar el árbol» es una historia sobre dos mundos opuestos, dos realidades paralelas que viven en contradicción. Por un lado, se muestra el colorido mundo de los duendes: el parque. Un lugar repleto de plantas y árboles; un espacio lleno de diversidad y de diversión donde la vida brota. El parque es el mundo de Mithy, Liz, Hur… y el resto de duendes. Al otro lado del parque, en cambio, se encuentra la ciudad. Tomada por los humanos, la ciudad es un espacio gris, contaminado y repleta de tecnología allá donde se mire. Helene, la protagonista de la película, vive en la ciudad y su padre, el alcalde, tiene un plan para el parque de los duendes: quiere convertirlo en un parque tecnológico puntero.