Segundo y último volumen de «Rocket Girl«, el personal trabajo de Brandon Montclare y Amy Reed que les ha llevado más de cinco años completar y que gracias a Ediciones Dimensionales nosotros hemos podido disfrutar en dos preciosos volúmenes.

Rocket Girl Volumen 2: Solo los Buenos…
Guión: Brandon Montclare
Dibujo: Amy Reeder
Color: a color
edición rústica (tapa blanda)
128 páginas.
Precio: 15,95 €

DaYoung Johansson pensaba que había tenido éxito destruyendo su futuro… pero viajar en el tiempo no es tan sencillo.

Atrapada en 1986, la policía adolescente de un futuro altamente tecnológico jura dejar colgados el casco y la mochila cohete. Pero pasado y presente todavía están en guerra, y Rocket Girl se ve obligada a crecer demasiado rápido.

Este segundo volumen de Rocket Girl cierra la trama iniciada en el anterior volumen con el viaje a mediados de los años 80 de DaYoung Johansson, una miembro de la policía infantil del futuro, que viaja al pasado para evitar que Quintum Mechanics, una macrocorporación, conquistase el mundo del futuro y que parecía lograr sus objetivos al final del volumen anterior al destruir la incipiente Quintum Mechanics y provocar un apagón en el futuro. Por desgracia los planes de Dayoung no han funcionado tan bien como parecía y una vez más se ve obligada a enfundarse en el traje de Rocket Girl para intentar lograr su objetivo de salvar el futuro destruyendo para ello Quintum Mechanics, aunque también tiene tiempo de ejercer de heroína en algún que otro momento.

Por otra parte tenemos la trama del “futuro” 2013, con los compañeros de Dayoung intentando que el sacrificio de ésta no sea en vano y creyendo que un apagón en el futuro quiere decir que ésta ha tenido éxito.

Brandon Montclare y Amy Reed dejaron durante casi 5 años plantada a Rocket Girl y hubo que esperar mientras nos ofrecían la maravillosa Moon Girl y el Dinosauro diabólico a que encontrasen tiempo para cerrar la trama, algo que hacen aunque, quizás, con un final un tanto precipitado que deja en las manos del lector la comprensión de los dictados del dibujo de Reed, responsable de lograr que todo Rocket Girl tenga un gran dinamismo a la par que un apoyo visual considerable en lo narrativo (como debería ser y pocos artistas son capaces de llevar a cabo).

Los viajes en el tiempo y sus paradojas siempre son algo complicados de manejar por parte de los guionistas, y de comprender por parte de los lectores, en Rocket Girl no hay demasiadas complicaciones (al final) pero el apoyo visual de Reed es clave en el desenlace de la historia, y está resuelta de forma magistral en una escena muda.

No he dejado de comentar que Amy Reed supone un gran apoyo en Rocket Girl, pero es que también he obviado comentar que la representación de personajes, modas y estilos reflejan a las claras los años 80, demostrando que Reed no sólo ha hecho un maravilloso trabajo en lo narrativo, sino también al documentarse.

En definitiva, Rocket Girl es una delicia para paladares agradecidos que sepan disfrutar del trabajo y mimo que Brandon Montclare, Amy Reed y Ediciones Dimensionales han puesto en estos dos volúmenes.