Cualquiera que se atreviera a anunciar que «Boba Fett está muerto» hubiese sido calificado, como poco, de pretencioso y sus palabras, de arriesgadas. Sabemos que ni siquiera el contrabandista corelliano Han Solo había conseguido terminar con el cazarrecompensas mandaloriano en el pozo del Sarlacc, allá en Tatooine, tal y como pareció que sucedía en la película «Star Wars VI: El Retorno del Jedi».

image1La noticia se propaga por la galaxia como un incendio: Boba Fett, el cazarrecompensas más temido de todos, está muerto.
Pero los miembros del equipo que ha acabado con Fett están siendo abatidos uno a uno por un vengador misterioso y Connor Freeman, hijo de uno de los clones de Jango Fett, se ve envuelto en la historia.
Freeman es reclutado en contra de su voluntad para encontrar y cuidar en un planeta lejano de un cazarrecompensas que tiene cierta conexión con Boba Fett.

El clon, e hijo adoptivo, de Jango Fett es uno de los personajes más representativos de la saga cinematográfica «Star Wars» creada por George Lucas. De hecho, ahora que la compañía Walt Disney Pictures ha comprado los derechos de «La Guerra de las Galaxias» (por unos 4.000 millones de dólares), que ya ha puesto en marcha la producción de la séptima entrega de la serie con J.J. Abrams en la silla del director y se está empezando a hablar de series de televisión, nuevas series animadas y películas ‘spin-off’ centradas en personajes secundarios de la saga, el contrabandista Han Solo y el cazarrecompensas Boba Fett encabezan todas las encuestas para ganarse un proyecto centrado exclusivamente en ellos. Son, con diferencia, los personajes ficticios preferidos de los aficionados y seguidores de la saga galáctica. Ni Luke, ni Anakin, ni C3PO, ni Yoda.

Es un hecho que la compra de todas las empresas de LucasFilm Ltd. por parte de Disney ha dado una nueva vida a la saga de «Star Wars», pero también es cierto que el universo galáctico ya había ido creciendo exponencialmente mediante el ‘Universo Expandido’, del cual hemos hablado muy a menudo, en todas y cada una de las reseñas de cómics y libros de «La Guerra de las Galaxias». De forma breve podemos decir que este Universo Expandido nos cuenta historias al margen de lo narrado en las seis películas oficiales o canónicas, y centra su atención en los acontecimientos de la saga galáctica que sucedieron antes y después de las entregas cinematográficas, antes del encuentro del maestro Jedi Qui-Gon Jinn con el niño esclavo Anakin Skywalker en Tatooine en el 32 ABY y después de la derrota del Imperio y del Emperador Palpatine en la Estrella de la Muerte sobre las lunas de Endor, en el año 4 dBY (después de la Batalla de Yavin, según la cronología del Universo Expandido). El Universo Expandido nos lleva desde el lejano pasado hasta el ignoto futuro, desde los ancestros de los Jedi y los Sith hasta los descendientes de sus descendientes.

Las apariciones del cazarrecompensas Boba Fett en las seis películas de «Star Wars» fueron breves pero de importancia trascendental para el desarrollo de la historia que nos estaba contando George Lucas. Desde su presentación como un niño en el planeta Kamino y la muerte de su padre Jango Fett asesinado por los jedis en la Batalla de Geonosis en «Star Wars II: El Ataque de los Clones», pasando por su papel en la captura de Han Solo en Bespin cumpliendo con el encargo de Jabba The Hutt en «Star Wars V: El Imperio Contraataca» hasta su (aparente) muerte en el desierto de Tatooine, en las fauces del Sarlaac («En su vientre se encuentra una nueva definición de dolor y sufrimiento a medida que se digieren lentamente a través de mil años»). En concreto, el personaje de Boba Fett aparece en los Episodios II, IV ,V y VI de la saga cinematográfica (interpretado por el actor Jeremy Bulloch en los tres últimos y por Temuera Morrison en la precuela), y también en la segunda temporada de la serie animada «Star Wars. La guerra de los Clones», pero de su nacimiento como clon inalterado de Jango Fett en el 32 ABY como uno de tantas reproducciones de Fett destinadas a integrar el ejército de la República, o de su armadura mandaloriana y su arsenal de armas, o de su rivalidad con otros cazadores de recompensas como Bossk, 4-LOM, IG-88, Zuckuss o Dash Rendar, solamente hay comentarios casuales o escenas puntuales sobreentendidas, pero de su juventud como huérfano o de su huída del estómago de la bestia de la Fosa de Carkoon no hay la más mínima mención,… salvo si nos dirigimos al inmenso Universo Expandido de Star Wars (Expanded Universe, EU).

La primera entrega de «Star Wars: Lazos de sangre» («Star Wars: Blood Ties»), titulado simplemente «Jango y Boba Fett», nos ofrecía un cuento intergeneracional sobre honor y redención protagonizado por los dos Fett, que comenzaba con Jango y que afectaba el futuro de su hijo Boba. Este segundo volumen de la serie, «Boba Fett está muerto», profundiza únicamente en los secretos del segundo y nos descubre que debajo de la máscara y de la armadura hay un hombre con un pasado, y quizás hasta con algún tipo de sentimientos.
«Star Wars: Blood Ties. Boba Fett is dead», escrito por Tom Taylor (autor de las dos entregas de «Invasión», «Refugiados» y «Rescates») y dibujado con un estilo muy singular (por colorista, pictórico y extrañamente fotorrealista) por Chris Scalf, nos cuenta como alguien conoce un secreto íntimo y desconocido del cazador de hombres más temido y despiadado de la galaxia, y quiere aprovecharlo para vengarse de él.
El cómic avanza por dos historias paralelas e interrelacionadas: por un lado, Boba Fett busca esclarecer quien está detrás de su intento de asesinato en Sathiemon, a manos de un heterogéneo grupo de caza formado por soldados de asalto imperiales, soldados alienígenas de Rodia e Iridonia. Alguien poderoso está moviendo los hilos para que el mandaloriano y sus allegados (amigos… y familia) sean eliminados. Por otro lado, un viejo amigo y aliado del cazarrecompensas, Connor Freeman (hijo de un clon de Jango Fett que desertó para poder sobrevivir), deberá proteger un preciado bien del peligroso propietario de la nave Slave I, la cazadora de recompensas kiffar Sintas Vel y su hija Ailyn Vel: su familia.

Como conclusión, y como habitual reflexión final en las reseñas de cómics de «Star Wars», señalar que la toda colección de cómics de «Star Wars» de Planeta DeAgostini Comics (y las novelas de Timun Mas) es recomendable principalmente para los aficionados y seguidores de la saga cinematográfica creada por George Lucas, sobretodo para quienes siguen, conocen, valoran y aprecian las singulares aportaciones del Universo Expandido a la historia que nos presentó las películas ‘canónicas’, pero suele ser de poco interés para quienes ni siguen ni conocen «Star Wars» o se quedaron en las tres (o seis) películas para no profundizar más allá.
Peor todavía: «Star Wars: Lazos de sangre 2» pone sobre la mesa un concepto que no debería haberse ni siquiera planteado: nos descubre que el mismísimo Boba Fett tiene sentimientos y un pasado muy poco creíble para un personaje reconocido por su ausencia de emociones y su inhumana frialdad. Ese es uno de los problemas del Universo Expandido: como suele suceder con cualquier producto derivado de un marco mayor, hay de todo. Se pueden encontrar joyas (como «Los Jedis contra los Sith» de Macan, Bachs y Fernández o la adaptación al cómic de la trilogía literaria de Timothy Zahn «Heredero del Imperio») pero también hay un montón de papel desaprovechado para plasmar historias que no están a la altura del precedente al que deben rendir pleitesía (como «Imperio Oscuro», «Rebelión» o «Imperio Carmesí»).
«Star Wars: Lazos de sangre 2» estaría entre unos y otros, quizás entre lo peor por la historia y la escasez de textos, y entre lo mejor por la potencia visual y la importancia de la imagen, aunque el trabajo de Scalf está a años luz de otros dibujantes de cómics de «Star Wars», y su estilo es poco apto para una edición

Dicen que es el mejor y más temido cazarrecompensas de la galaxia. Las historias de sus logros son legendarias y su lista de enemigos es interminable.
Pero incluso alguien tan rápido y resolutivo puede encontrarse algún día con la hora de su zapato. Y si está ampliamente superado en número, hasta el más pintado podría encontrase en apuros. E incluso morir.
Sin embargo, Boba Fett no siempre ha estado completamente solo. Incluso él tiene lazos de sangre con más de un individuo de la galaxia, individuos a los que no se les pasará por alto el nuncio de su muerte.

Star Wars: Lazos de Sangre 2.
Guión: Tom Taylor
Dibujo: Chris Scalf
Portada: David Palumbo
Traducción: V.M. García de Isusi
Colección: Independientes USA
Serie: Star Wars
Fecha de publicación: Junio 2013
ISBN: 978-84-15821-65-6
Formato: 16,8×25,7cm. Rústica. Color.
Páginas: 96
Precio: 10,95 euros