Reseña de “Frozen River“, una película “de culto” por la escasa repercusión que ha tenido, pero que merece la pena rescatar si ellos es posible. El año pasado obtuvo dos nominaciones en los Óscars: mejor actriz y mejor guión original.

 

https://www.via-news.es/images/stories/cine/Resenyas/rio_helado.jpgGuión: Courtney Hunt.
País: USA.
Año: 2008.
Duración: 97 min.
Género: Drama, thriller.
Interpretación: Melissa Leo (Ray Eddy), Misty Upham (Lila), Charlie McDermott (T.J.), Mark Boone Junior (Jacques Bruno), Michael O’Keefe (Trooper Finnerty), Jay Klaitz (Guy Versailles), John Canoe (Bernie), Dylan Carusona (Jimmy), Michael Sky (Billy), Nancy Wu (Chen Li).
Producción: Heather Rae y Chip Hourihan.
Música: Peter Golub y Shahzad Ali Ismaily.
Fotografía: Reed Morano.
Montaje: Kate Williams.
Diseño de producción: Inbal Weinberg.
Vestuario: Abby O’Sullivan.
Estreno en USA: 1 Agosto 2008.
Estreno en España: 4 Septiembre 2009.
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“Río helado” (Frozen river) pasó sin pena ni gloria por los cines españoles, víctima de una campaña de distribución prácticamente nula y es un buen ejemplo de las películas que se “pasan” sin ver mereciendo la pena porque no logran tener el apoyo mediático preciso, váyase usted a saber por qué.

Particularmente no conozco a nadie que la haya visto, ni he escuchado o visto nada sobre ella que no haya sido lo que yo mismo me he preocupado en rebuscar y todo porque suelo hacerlo con aquellas películas que tienen alguna nominación para los óscars (en este caso estaba nominada Melissa Leo como mejor actriz y Courtney Hunt como mejor guionista en los óscars del 2009). Las películas que nomina la Academia de Hollywod no siempre son las mejores, pero no suelen defraudar, su lista es un buen punto de partido, una buena referencia.

Se trata de una ópera prima y lo es de una realizadora que, además, firma el guión.

La película va sobre una mujer (Ray), que queda prácticamente en la miseria al cuidado de sus dos hijos mientras su marido, aficionado a las apuestas, la abandona tras una pelea familiar. En situación al límite, con una casa destartalada, en mitad del frío invierno de una localidad fronteriza cercana a Québec, Ray tiene que ingeniárselas para subsistir y lo hace aceptando la oferta de dinero fácil que le hace Lila Littlewolf, una chica de la reserva mohawk, para lo que tendrán que trasladarse diariamente sobre un río helado.

“Río helado” es una película de corte realista y trata sobre una problemática real, lo que hoy en día se ha convertido en cine de segunda fila porque no “vende” tanto como el fantástico, la acción y los efectos especiales….por así decirlo el mundo del cine ha vuelto sus preferencias del revés. Lo que se valoraba en los 70’s y primeros 80’s ha pasado a un segundo término y lo que se denostaba (el cine de evasión) ha ocupado el lugar preferencial y hombre, ni una cosa ni la otra. Hay películas como “Río helado” que merecen la pena porque plantean asuntos que nos son más cercanos por el mero hecho de ser reales. En este caso es la problemática de una madre “coraje” que tiene que hacer frente a su situación traspasando la frontera de la ley. Pese a ello no es un dramón (impresionante e ilustrativa es esa primera escena en la que se ve un primer plano de Melissa Leo, con la cara descompuesta llena de arrugas y ojeras en la que caen un par de lágrimas sin llanto, que son la mejor demostración de dolor interno pero a la vez determinación por seguir adelante), más bien se trata de una película con un cierto suspense, el que provoca la incertidumbre de saber qué le va a pasar a la mujer y a sus hijos y se adentra en terreno de película “criminal” o “policiaca” con ciertos toques “costumbristas”.

A esta película la hacen diferente su planteamiento, su humanidad y dos aspectos definitorios de su identidad: la localización geográfica (que es tan protagonista de los hechos como lo era en “Fargo”) y los temas de la inmigración (desdoblado también hacia la situación de los pueblos indios) y de la descomposición familiar. Estoy seguro que por ello, hace veinte años, esta película habría sido mucho más importante de lo que lo ha sido en los tiempos que corren.

También destacar que fue la vencedora en el Festival de Sundance, un festival que surgió como iniciativa de Robert Redford para premiar a los nuevos talentos del cine norteamericano independiente y que ha sido el vehículo que nos ha permitido descubrir pequeñas maravillas como “Precious” (ganadora el año pasado), “Man on wire”, “Thirteen”, “American splendor” o “Los hermanos McMullen” entre otras.

En definitiva un título interesante, por encima de la media del cine norteamericano, pero olvidado por las salas, lo cual siempre hace “simpática” a nuestros ojos a cualquier película que lo merezca como ésta.