Durante mucho tiempo esperamos la publicación de «La Dama del Lago«, la conclusión de la saga de Geralt de Rivia, que editan conjuntamente en castellano Alamut y Bibliópolis, y por ese motivo nos molestó la partición de la novela en dos. Sin embargo, si hay que ser sinceros, es de agradecer poder comenzar a leer la conclusión de la serie de Andrezj Sapkowski.

La dama del lago 1
Andrzej Sapkowski

«De las llamitas, algunas altas y poderosas eran, vivamente brillaban y con claridad, otras por su parte eran pequeñas, vacilantes y temblorosas, y oscurecíase su luz y amortiguábase a trechos. En el mismo final había una llamita pequeña y tan débil que apenas ardía, apenas se removía, ora brillando con gran esfuerzo, ora casi, casi apagándose del todo.
-¿De quién es ese fueguecillo moribundo? -preguntó el brujo.
-Tuyo -respondió la Muerte.»
Flourens Delannoy, Cuentos y leyendas


Hace ya unos meses, finales de 2009, desde la publicación de La Dama del Lago volumen I, y aunque he esperado este tiempo (hasta que el segundo volumen estuviese a la venta) hay que reconocer que me ha costado mucho superar la impaciencia que me producía el tener un libro de Geralt sin leer.

Pero, vayamos por partes, todos recordaréis el emocionante final de La Torre de la Golondrina, un trágico final que nos dejaba a Ciri entrando en la Torre, a un Geralt roto y a Yennefer, aparentemente, traicionando a ambos… Las espadas estaban en todo lo alto y a Sapkowski le quedaba la nada envidiable tarea de atar todos esos cabos y, a la vez, no dejar de lado la guerra con Nilfgaard que los reinos del Norte están afrontando con tan malos resultados.

¿Qué iba a pasar en este libro? ¿Cómo iba a cerrar las tramas Sapkwoski? ¿Qué sucedería con los principales personajes del libro’  ¿Tendremos un final feliz?… bueno, a tenor de lo que se desprende de esta primera parte de La Dama del Lago… no, no va a haber un final feliz, las tramas se dirigen a una impactante confrontación final y Sapkwoski… en fin, va a seguir torturando a los amantes, a Ciri… a todos.

El libro comienza con una Ciri en otro mundo, se encuentra con Galahad, el caballero de Camelot, que la confunde con la Dama del Lago de la leyenda, la que debe entregar a Excalibur… es una escena divertida, pero que nos desubica un tanto. Justo lo que su autor quiere porque en el siguiente capítulo saltaremos en compañía de Cond, una soñadora, y el Rey Pescador. Ambos se dirigen hacia la Torre de la Golondrina… aunque han pasado centenares de años y de Ciri, Geralt y Yennefer sólo quedan los retazos de las leyendas en un mundo moribundo. Nimue espera a Cond para que esta sueñe con el pasado y poder, así, desentrañar la verdad. Durante muchas páginas vamos viviendo el pasado a través de los sueños de Cond, y es así, y gracias a las leyendas que Nimue cuenta, como nos vamos enterando del trágico final que sobrevino a Geralt y a Yennefer, con una Ciri que nunca jamás regresó de su visita a la Torre. El panorama que nos dibuja Andrzej es desolador y, como lector, no puedes sino sentirte un poco engañado, a fin de cuentas… todos queremos leer el “y fueron felices y…” pero no conviene desesperar, porque tiene varios ases guardados en la manga que, espero, harán que su final no case al 100% con el status quo que nos narra Nimue al comienzo del libro.

Poco después vamos dejando de lado los sueños de Cond para vivir más intensamente la trama, en primera persona, en largos capítulos que siguen, principalmente, a Geralt y a Ciri. Poco sabemos de Yennefer, y nada bueno, pero vemos cómo, poco a poco, Geralt se va rehaciendo de sus heridas (especialmente las internas) y Ciri lucha por encontrar el camino de regreso a su tiempo y a su mundo.

No quiero seguir avanzando datos sobre el argumento, pero tengo que coincidir con su editor, Luis G. Prado, en que, en caso de tener que partir el libro en algún punto, el escogido ha sido el más adecuado… motivo por el que le maldigo, porque… digamos que es como el ir a comer, estás hambriento, ves platos deliciosos, comienzas a imaginar el sabor y cuando ya has pedido tu comida te dicen que “tendrá que esperar usted, aún no está lista, tardará bastante”… esa es la sensación que te queda tras leer el final de este primer volumen. Ha costado un poco que la acción arranque, que volvamos a encontrarnos con Geralt, que vayan a continuar los sucesos de La Torre de la Golondrina, y cuando finalmente se produce el punto de inflexión… fin. ¡Luis, yo te maldigo! 😉

Por lo demás tengo que reconocer que el libro se devora, página tras página te vas metiendo en la lectura y el final tan… en fin, ¡qué final! Si en La Torre de la Golondrina las espadas estaban en todo lo alto… aquí nos queda todo para este último libro, pero todo, todo. Así que., no esperéis, abalanzaos a por él.

Por último quería comentar un tema que ronda toda la reseña; la partición de los libros. Puede ser una medida que no guste, una medida impopular, pero tal y como explicó Luis hace un tiempo en ese momento no veía otra alternativa y me parece una buena solución que, finalmente, ha servido para que los lectores podamos tener, al fin, el libro completo.

En definitiva, qué queréis que os diga, es Geralt, estamos a un solo pasito del final, y yo quiero estar allí con él, para ver cómo acaba todo.