Soy un acérrimo defensor del director Tim Burton y de (casi) toda su obra (salvo «El Planeta de los Simios») pero empiezo a entender algunas críticas de sus detractores: que si no se renueva, que si necesita reinventarse, que si cada nueva película es una repetición del estilo inconfundible del de Burbank,… «Dark Shadows» también tiene el sello Tim Burton, otra vez. Para bien,… o para mal.

Vaya por delante que adoro a Tim Burton y que en la lista de mis diez películas preferidas incluiría un mínimo de tres obras del director de Burbank, pero reconozco que algunas de las críticas más recurrentes sobre su trabajo empiezan a tener algo de sentido. Un autor de su talento, demostrado una y otra vez en decenas de películas, tendría que atreverse a romper las cadenas que él mismo se ha fabricado, a ir un poco más allá de ese estilo suyo tan propio e inconfundible que mezcla colores contrastados, el negro como emblema, ambientación gótica, personajes extremos cercanos al grotesco, el romanticismo (en referencia al movimiento cultural y político originado en Alemania y en el Reino Unido a finales del siglo XVIII), su icono Johnny Depp, viejas referencias catódicas, clásicos del cine pulp,… Seguro que el genio de Burbank es capaz de mucho más, que su capacidad trasciende su sello característico y que, si quisiera y le dejaran, podría llevar la marca Burton hasta el infinito tal y como ya lo hizo en su momento, por ejemplo, el Rey Midas de Hollywood Steven Spielberg al que nadie creía capaz de dejar la senda del cine de palomitas para embarcarse en el cine de alto standing y ganar Óscars como un Martin Scorsese, David Lean, Joseph L. Mankiewicz o Miloš Forman. Pero tendremos que esperar, pues su última película, «Dark Shadows», no parece que prometa nada nuevo.
Basada en una serie de televisión creada por Dan Curtis que emitió la cadena norteamericana ABC en los años sesenta en la que se dejaban ver habituales criaturas del mundo del terror como fantasmas, zombies, vampiros, licántropos o brujas, en «Dark Shadows» Burton vuelve a contar, como siempre, con un reparto envidiable que cualquier director desearía para él formado por su indispensable Johnny Depp, con el que ha colaborado en más de media docena de films (empezando por «Eduardo Manostijeras», pasando por «Ed Wood» o «Sleepy Hollow» y terminando con «Charlie y la fábrica de chocolate», «Sweeney Todd» y «Alicia en el país de las maravillas»), Michelle Pfeiffer, Eva Green, Jonny Lee Miller, Chloë Grace Moretz, la esposa del director Helena Bonham Carter y Jackie Earle Haley, entre otros.
«Dark Shadows» nos traslada al año 1752. Joshua y Naomi Collins, con su joven hijo Barnabas, zarpan de Liverpool, Inglaterra, para iniciar una nueva vida en América. Pero incluso un océano tan vasto no es suficiente para escapar a la misteriosa maldición que ha supuesto una plaga para su familia. Pasan dos décadas y Barnabas tiene el mundo a sus pies, o por lo menos la ciudad de Collinsport, Maine. Barnabas es rico, poderoso, el dueño de Collinwood Manor, e un inveterado playboy… hasta que comete el grave error de romper el corazón de Angelique Bouchard. Angelique, que es una bruja en todos los sentidos de la palabra, le condena a un destino peor que la muerte: le convierte en un vampiro y después le entierra vivo. Dos siglos después, Barnabas Collins sale de su tumba y emerge en 1972 en un mundo muy distinto del que conocía. Regresa a Collinwood Manor para encontrar que lo que en su tiempo era una gran casa solariega, está ahora en ruinas. A los restos disfuncionales de la familia de Collins no les ha ido mucho mejor que a la casa, y cada uno de ellos encierra oscuros secretos. Allí encuentra una nueva familia, los Collins con su matriarca Elizabeth al frente, y un nuevo mundo al que tendrá que adaptarse todo lo bien que puede hacerlo un desfasado vampiro del siglo XVIII que ha estado bajo tierra más de doscientos años.
Depp interpreta a Barnabás Collins, Michelle Pfeiffer da vida a Elizabeth Collins Stoddard, Eva Green interpreta a la bruja Angelique Bouchard que hechiza a Barnabas, Jonny Lee Miller es el holgazán Roger Collins, Chloe Moretz interpreta a la rebelde hija adolescente Carolyn, Gulliver McGrath es el precoz hijo David Collins, Jackie Earle Haley da vida al singular conserje Willie Loomis y Helena Bonham Carter a la doctora Julia Hoffman, una psiquiatra que vive con los Collins para tratar las disfunciones familiares.
La música, como siempre, es obra de Danny Elfman. (http://darkshadowsmovie.warnerbros.com)

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