«Corsario«, de Tim Severin, es la primera novela de la serie de Hector Lynch (de momento tres) ubicados en el siglo XVII y de corte aventurero. Ya sabéis, aventuras de piratas en las que todo le acaba saliendo bien al prota… o casi.

Corsario
Tim Severin
Titulo original: Corsair 
Autor: Tim Severin 
Ganador de los premios: Thomas Cook , Christopher, medalla literaria de la Academia de la Marina francesa 
Traducción: Juan José Llanos Collado
Fecha de publicación: febrero de 2009 
Formato: 23 x 15 cm 
Encuadernación: Rústica con solapas 
Páginas: 352
PVP: 19,95 €

1677: secuestrado de un pueblecito irlandés por corsarios berberiscos, Hector Lynch, de diecisiete años, es vendido en una subasta en Argel. De pronto se encuentra en un mundo desconcertante, donde la vida no vale nada y solo los más astutos salvan el pellejo. Gracias a su amigo y compañero de cautiverio, Dan, un indio miskito del Caribe, Hector aprende los trucos para sobrevivir en la ciudad de Bagnio y vislumbra una vía de escape al saber que los esclavos extranjeros convertidos al Islam tienen la posibilidad de obtener su libertad. Y es que Hector necesita salir de Argel imperiosamente: su hermana Elisabeth, que también fue secuestrada por los corsarios, puede estar corriendo un grave peligro…

Os comentaba en la entradilla que en este tipo de novelas sabemos que todo le va a salir bien al protagonista, por desdichado que sea, por mal que le vayan las cosas (y hay que reconocer que Hector está más gafado que Pepe Gafez) siempre sale a flote. Sí, se lleva algún varapalo que otro, pero sabes que por mal que le vayan las cosas… saldrá hasta reforzado.

No me entendáis mal, la novela se hace entretenida y amena, se lee muy rápidamente y se disfruta, pero… no hay emoción, al menos no para mi. Veo que Hector Lynch va a salir de todas las desgracias que le suceden (es convertido en esclavo 2 veces en medio libro) y con poca emoción “de la buena”.

Vamos, que el libro me ha resultado flojete, esperaba mucho más, porque había recibido muy buenas recomendaciones, pero ver cómo Hector va de un lado a otro (haciendo turismo, parece) y saliendo de las situaciones porque lo exige el guión, que le convierten en líder , porque lo exige el guión, y que acaba… como acaba… porque lo exige el guión, pues… No, gracias.

Así que ya veremos si me animo con Bucanero, lo tengo encima de la mesa, pero supongo que me esperaré a ver si recibo más críticas positivas.