Llegó en silencio, de puntillas, sin hacer ruido y sin esperar nada, y la película de ciencia-ficción «Chronicle» de Josh Trank lideró la taquilla de los EE.UU. el fin de semana de su estreno. Una sorpresa, una película de superhéroes distinta a la que merece la pena dedicar nuestra atención.

Mientras el cine vive inmerso en la moda de las películas de superhéroes, con «Los Vengadores», «Green Lantern», un nuevo «Spiderman», otro «Superman» o la tercera entrega de «Batman» de Christopher Nolan en el horizonte, algunos autores han decidido dedicar una mirada distinta al género. Romper esquemas, revisar tópicos, adentrarse de otra manera en la historia de los superpoderes, de la responsabilidad que conllevan y del uso que se puede dar a los poderes sobrehumanos. Por ejemplo, la serie de televisión «Misfits», la fallida pero interesante «Hancock» de Peter Berg con Will Smith o la comedia mediocre «Mi super ex novia» con Uma Thurman.
En «Chronicle» del semidesconocido director debutante Josh Trank con un guión de Max Landis (hijo del director John Landis), tres estudiantes de instituto de Portland y unos amigos hacen un increible descubrimiento, que les lleva a desarrollar unos superpoderes más allá de su imaginación. Poco a poco aprenden a controlar sus habilidades, y en un principio las utilizan en su favor, pero sus vidas empiezan a descontrolarse y el lado oscuro de sus recién descubiertos poderes se manifiesta provocando una serie de consecuencias inesperadas.
El reparto de «Chronicle» tampoco se aleja de esta faceta de película experimental y opera prima que transpira la película, rodada toda ella cámara en mano y con muy pocos medios, imitando el estilo de «Monstruoso» de J.J. Abrams pero con un presupuesto muy inferior. No hay estrellas, y Dane DeHaan, Alex Russell, Michael B. Jordan, Michael Kelly, Ashley Hinshaw, Bo Petersen, Anna Wood, Rudi Malcolm, Luke Tyler o Crystal-Donna Roberts, no son nombres conocidos del gran público.
¿Es «Chronicle» una gran película y sus autores son futuras estrellas, o es un simple accidente como «El proyecto de la Bruja de Blair»? Tanto Josh Trank como Max Landis son dos nombres a tener en cuenta por la industria cinematográfica norteamericana. De hecho Trunk se ha convertido en el director más joven en alcanzar el primer puesto del box-office por delante de Steven Spielberg y «Tiburón» a los 28 años, o James Cameron y «Terminator» a los 30 años. Todo un dato, pero sin olvidar que son muchas las películas que consiguen sorprender contra pronóstico, los sleepers, los boca-oreja, y hacerse un hueco donde nadie esperaba que se lo hiciesen, pero sus creadores desaparecían después en el olvido porque no conseguían repetir su éxito, porque el talento era flor de un día o porque las productoras no confiaban en ellos.
«Chronicle» ha conseguido presentar una versión y una visión real de unos jóvenes con poderes superiores a los de un humano corriente, puesto que al margen de narrar una película de ciencia-ficción con algunos (pocos) efectos especiales ha presentado el film grabado en primera persona a través de una cámara casera que lleva el protagonista. De ahí el título, «Chronicle», crónica. (www.facebook.com/Chronicle)

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