Si hay un cómic que, actualmente, ejemplifica lo que la ci-fi puede dar de sí seguramente “Prophet” ocuparía los primeros puestos (junto a “Saga“). Con este tercer volumen, Imperio, Brandom Graham, Simon Roy y Giannis Milonogiannis nos demuestran que tienen bien controlado lo que pretenden ofrecernos,… y es una maravilla.

Prophet num. 3: Imperio

Edición original: Prophet Vol. 3: Empire USA
Guión: Brandom Graham, Simon Roy, Giannis Milonogiannis
Dibujo: Brandom Graham, Simon Roy, Giannis Milonogiannis
Color: Bitono
Formato: Libro rústica, 152 págs. a color
Previo
Precio 13,95 €

Miles de años en el distante futuro, el otrora gran Imperio Terrestre ha vuelto. 

Su oleada ha sido bloqueada por una nueva amenaza alienígena. Viejos amigos y enemigos deberán aliarse si quieren tener una oportunidad de sobrevivir. 

Incluye los números 32 y 34 a 38 de la obra de Brandon Graham aclamada por crítica y público.

Tras Remisión y Hermanos Brandom Graham se pone serio y en Imperio, tercer volumen que recoge la serie regular de Prophet, y comienza a avanzar la trama bélica que vendrá. Así, mientras los John del Imperio continúan la lucha por reconquistar la Tierra, y ya que están por pelear por ver quién será el líder, John Prophet, “el viejo”, continúa reuniendo fuerzas y reencontrándose con viejos conocidos, como Suprema, menciones a Badrock, etc. No es sencillo hacer comprender al lector cómo ha avanzado la sociedad “humana” a lo largo de milenios de ocupación de un vasto imperio espacial, tampoco lo es explicar los motivos de la caída de este Imperio ni de cómo se pretende volver a alzar (como vemos en este mismo volumen), por ello la figura de John “el Viejo” es tan útil, no sólo porque encarna los valores clásicos de la lucha contra la tiranía, sino también porque es los ojos del lector, porque a través suyo vemos todo lo que ha ido mal, cómo se ha corrompido su legado y cómo su material genético ha sido utilizado para poner a la Galaxia de rodillas. Si eso no es material para que el Viejo Prophet tenga que realizar una auténtica, y clásica, gesta… entonces es que no aprendí nada de la literatura clásica.

Pero me resulta más interesante, o casi, ver la sociedad imperial, ver cómo se relacionan entre sí los clones de Prophet, y también conocer la enorme variedad de Prophets que existen y lo variado de sus habilidades, tamaño y, bueno, posibilidades. Es interesante que Graham se decante principalmente por un desarrollo genético, de la “carne”, antes que por el tecnológico, el del “metal”, estamos acostumbrados a ver cómo la manipulación genética es sinónimo de maldad, dejando de lado los posibles beneficios que, como especie, nos podría aportar. Brandon parece consciente de ello y juega con las bazas, clásicas, de identificar a los que se han, o han sido, manipulados con los “malos” y a los buenos con los que suman la diversidad a su causa. Es un enfoque maniqueísta, pero me parece que veremos cómo Brandon le da un giro en el futuro… o eso espero, aunque disfrutaré igualmente lleve a donde lleve la historia porque es francamente buena.

El principal problema que nos encontramos en Prophet es que el dibujo es tan feístaalienígena, tan confuso, que complica bastante el que el público mayoritario acceda a la serie a pesar de que los guiones de Brandon (que se deja acompañar por Simon Roy y Giannis Milonogiannis) son absolutamente espectaculares, el dibujo de Simon Roy y de Giannis Milonogiannis, sumada a la paleta de colores utilizada que puede inducir incluso a pensar que la impresión no es la más correcta del mundo, hacen que estemos ante un caso similar al que se dio con la línea Vertigo de DC, donde los guiones eran una maravilla (hablo de las series buenas) y los dibujos tenían “personalidad” (en este caso hablo de casi todas las series Vertigo). Una grandísima historia con unos dibujos que pueden acabar por echar de esta serie a un público que no sólo la disfrutaría, sino que la alzaría a los altares. Desde luego, y puestos a escoger, me quedo antes con Roy que con Milonogiannis que parece que esboce más que dibuje. 

Aún así, y en conjunto, estamos ante una serie maravillosa, si Prophet contase con los mejores dibujantes del panorama yankie editorial seguramente estaríamos ante una serie multipremiada cuya adaptación televisiva ya estaría en marcha. Así de buena es Prophet.

En cuanto a la edición de Aleta, siempre me quejo cuando no hay artículos, y hoy no va a ser una excepción, pero es una queja mínima con una edición tan bonita y con un precio tan ajustado, chapeau.

En definitiva, Prophet es una serie absolutamente fantástica y espectacular , repleta de giros y con un argumento típico de las novelas río, un espectáculo que no podemos dejar de disfrutar.