Parece que a Raoul Calvin y Willy Lambil no les bastaba con estar embarcados en el éxito de ventas que era Casacas Azules y ambos aceptaron entregar 2 páginas regulares para la revista Carta Blanca de Pobre Lampil una historia autoparódica realmente divertida.

Pobre Lampil #1Ficha técnica:

  • Título: Pobre Lampil #1 (1973-1982)
  • Edición original: Pauvre Lampil FRA
  • Fecha de edición: mayo de 2021
  • Guión: Raoul Calvin
  • Dibujo: Willy Lambil
  • Formato: Cartoné, 176 páginas. Color.

Del talentoso dúo que nos ha traído Casacas Azules nos llega ahora este «cómic sobre un autor de cómics». En efecto, Lampil no es otro que el alter ego de su dibujante, Willy Lambil. Este último, junto con su guionista, Raoul Cauvin, nos ofrece un mordaz retrato de la vida cotidiana de un historietista, con sus penas y alegrías (más bien lo primero) y sus conflictos con su esposa, su hijo, sus vecinos, sus compañeros de profesión y consigo mismo. Nacidas en 1973 en las páginas de Spirou, dentro de la sección Carte Blanche, muy pronto las desventuras de Lampil cobrarían autonomía propia, convirtiéndose en una de las series estrella del venerable semanario belga. El presente volumen es el primero de dos que recogen todas las historietas de Pobre Lampil, acompañadas de numerosos extras sobre la creación y desarrollo del personaje.

Dolmen Editorial continúa adelante con su excelente colección Fuera Borda y en esta ocasión nos ofrece el primer de dos volúmenes destinados a recopilar las 2 páginas de Pobre Lampil que ambos autores realizaban regularmente para la revista Spirou, concretamente en la sección Carta Blanca. Ante el éxito de estas páginas se procedió a su recopilación y publicación en 8 álbumes, de los que la mitad están incluidos aquí.

¿Y de qué trata Pobre Lampil? Pues de la vida, y quejas, de un “hipotético” (entrecomillado porque, a fin de cuentas, se parodia a Lambil) dibujante de cómic francobelga y de su mal genio, su propensión a considerar que también tiene cualquier enfermedad o síntoma que oiga (es un hipocondriaco de manual), sus rifirrafes con los tenderos de la carnicería y de la farmacia a los que Lampil es capaz de volver locos de rabia de la pura frustración y de hilarantes conversaciones y situaciones con su mujer. Sin dejar de lado, por supuesto, la sorna hacia el propio editor y compañeros de revista. El propio Calvin es satirizado aquí en la figura de Cauvin, guionista de Lampil, y el estilo del dibujante muta para ser más realista.

La verdad es que he disfrutado muchísimo con la lectura de Pobre Lampil, Calvin dispara con fuego real y es imposible no disfrutar enormemente con los diálogos y situaciones que se plantean. Personalmente he disfrutado muchísimo con las tiras que involucraban a las esposas de los autores, verdaderas santas que, no se sabe cómo, han acabado con dos auténticos chiflados a los que manejan con una mezcla de humor y mala leche que funciona a la perfección. Los momentos en los que se habla de otros autores o del propio Dupuis, editor, son también muy divertidos, aunque un mejor conocimiento del mercado francobelga redundará en una mejor comprensión de los chistes.

Raoul Calvin y Willy Lambil ya trabajaban juntos en la maravillosa Casacas Azules por lo que estas tiras suponían una especie de desahogo, y carga extra de trabajo, conforme Casacas Azules iba despegando en popularidad y éxito y Pobre Lampil era, mayoritariamente, una sorpresa que los lectores encontraban recopilada en convenciones y salones.

A pesar del tratamiento escogido por los autores Pobre Lampil no deja de ser una especie de slice of life que no se toma en serio situaciones que otros artistas utilizarían para desarrollar una trama lacrimógena e insípida que, visto el mercado actual, sería aplaudida por una parte de la crítica que no reconoce que a través del humor y de trabajos aparentemente más ligeros se puede reflexionar sobre los mismos temas con un resultado final igualmente reflexivo pero una lectura mucho más amena.

Sinceramente ya no sé cuántos años hace desde que en Dolmen decidieron apostar por la colección Fuera Borda pero lo cierto es que el formato apenas ha cambiado y sigue ofreciendo una reedición de calidad con precio ajustado y unos más que interesantes artículos finales que ayudan a comprender mejor la obra y el contexto de entonces.

En definitiva, Pobre Lampil es una obra humorística y reflexiva sobre el medio en la que las penurias de los artistas se ve plasmada con acierto, pero en la que conquista más las personalidades protagonistas y el humor.