El escritor británico J. M. Barrie imaginó para su novela “Peter Pan” una lejana y exótica isla donde los niños no crecían y vivían sin ninguna regla ni responsabilidad. Era Nunca Jamás, y nuestro escritor y guionista de cómics favorito, Neil Gaiman, no dudó en inspirarse en este lugar mágico para dar forma a su ‘País Libre’. Pero, claro, como es habitual Gaiman tiñe sus mundos de un barniz inimitable y singular, repleto de claroscuros, misterios y secretos.

elpaislibreLos detectives muertos Rowland y Paine investigan la desaparición de numerosos niños en la localidad de Flaxdown. Extraños e inesperados giros les conducirán hasta el País Libre, donde los niños nunca envejecen y son libres de los abusos y la tiranía de los adultos. Pero tan especial lugar atraviesa dificultades, y se hace necesaria la intervención de las entidades infantiles más poderosas de la Tierra para restaurar el esplendor perdido. Ahí es donde entran en juego la dríade Suzy, la diosa animal Maxine Baker, Tefé Holland, hija de la Cosa del Pantano, la imaginativa Dorothy Spinner y el hechicero supremo Tim Hunter.

ECC Ediciones ha recuperado recientemente “El país libre: Un relato de la cruzada de los niños“, una historia concebida a principios de los años noventa por Neil Gaiman, Jamie Delano y Alisa Kwitney en siete partes: una introducción, un epílogo y cinco capítulos publicados en formato de crossover en distintas colecciones del sello Vertigo de antaño: “Animal Man”, “Orquídea Negra”, “La Patrulla Condenada”, “Los Libros de la Magia” y “La Cosa del Pantano”. Esta nueva edición de ECC en castellano que reseñamos hoy aquí, más de doscientas páginas publicadas en cartoné con una portada dibujada por Mark Buckingham y varios extras que suben el listón de la edición, escrita originalmente por Kwitney, Delano y Gaiman, y dibujada por Chris Bachalo y Peter Snejbjerg, reproduce la obra original y la completa en esta ocasión con un nuevo capítulo escrito por el novelista Toby Litt y Rachel Pollack y dibujado por Peter Gross y Al Davison, un material inédito que ha servido para enlazar los capítulos y dar algo de coherencia a un material disperso y con evidente falta de cohesión en una edición original de septiembre de 2015.

Sobre el escritor y guionista británico Neil Gaiman creo que ya hemos dicho todo lo que podía decir en anteriores reseñas y referencias a su obra, puesto que no he escondido jamás mi devoción por este autor, uno de los grandes maestros de la ficción especulativa moderna. En ViaNews siempre nos hemos mostrado incapaces de abarcar la totalidad de su figura, e impotentes ante la imposibilidad de desgranar con justicia su amplio curriculum, su brillante carrera, los numerosos premios que lucen en la repisa sobre la chimenea de su casa victoriana en Wisconsin, las adaptaciones cinematográficas de varios de sus relatos, su capacidad creativa, sus brillantes textos para cómics (¿o son novelas gráficas?), obras teatrales, ensayos, novelas de ciencia-ficción y fantasía, o su inmenso y galardonado trabajo en el cómic “The Sandman“.
Nuestra colección de elogios, sin embargo, se quedará algo corta para “El país libre: Un relato de la cruzada de los niños“. Soy el primero en lamentarlo. “El país libre: Un relato de la cruzada de los niños” es una obra menor del escritor de Portchester, un cómic que ya en su momento recibió más críticas que elogios y a la que el paso del tiempo, a diferencia de lo que suele suceder con los buenos vinos, no le ha servido para mejorar su ‘bouquet’. En realidad esos veinticinco años que han pasado desde su publicación han servido para consolidar el calificativo de ‘experimento fallido’.

En “El país libre: Un relato de la cruzada de los niños”, como en la mayoría de obras de Gaiman, el guionista británico nos ofrece un billete de ida y vuelta a un universo da fantasía muy particular, inclasificable e inimitable, a menudo un lugar oscuro y misterioso habitado por gente poco común, un mundo paralelo al nuestro que se encuentra a un solo paso y al que se llega a través de un umbral mágico y escondido. Es su sello de autor, alimentado por la imaginación desbordante y fuera de lo común de Gaiman.
Esta historia sobre sueños robados y niños perdidos nos contará como Edwin Paine y Charles Rowland, niños, fantasmas y detectives (a quienes habíamos conocido en “The Sandman”), son contratados para encontrar a los cuarenta niños que han desaparecido misteriosamente de la apacible localidad de Flaxdow. Estos infantes robados han ido a parar al País Libre, y forman parte de un plan mayor que pretende conseguir atraer a aquel mágico lugar a unos determinados niños de poder: Timothy Hunter de “Los Libros de la Magia“, Suzy de “Orquídea Negra“, Tefé Holland de “La Cosa del Pantano“, Maxine Baker de “Animal Man” y Dorothy Spinner de “La Patrulla Condenada“.
Con evidentes reminiscencias del universo particular de Neil Gaiman, su País Libre es un lugar mágico donde los niños no envejecen y están libres de los abusos de los adultos. Como el Nunca Jamás de Peter Pan o el País de las Maravillas de Alicia, pero con más sombras y menos luces, o como la Ciudad de los Niños Perdidos de la película dirigida por Jean-Pierre Jeunet y Marc Caro, o como la cueva del cuento popular “El flautista de Hamelín” de los Hermanos Grimm donde fueron a parar los ciento treinta niños y niñas del pueblo de Hamelín siguiendo el compás del músico despechado y de la que nunca regresaron, o como la funesta Cruzada de los Niños del año 1212, en la que miles de niños que viajaron hasta Tierra Santa para recuperar la ciudad ocupada de Jerusalén terminaron, o bien muriendo por el camino o bien vendidos como esclavos en las ardientes tierras de Egipto.

El país libre: Un relato de la cruzada de los niños” es una obra cargada de buenas intenciones… pero los cementerios estan repletos de este tipo de ideas. Como suele suceder con los crossovers, la combinación caprichosa de guionistas y dibujantes sobre un lienzo predefinido no acostumbra a ser un éxito. Al contrario, las posibilidades de fracaso se multiplican cuantas más manos y cabezas participan en el desarrollo. No, “El país libre” no es una obra redonda, más bien inconexa y fragmentada, pero es realmente interesante una vez se agrupa y se le añade el nuevo material de Litt y Gross, ideal para los aficionados más fieles del mundo Vertigo de los años noventa y acérrimos de Neil Gaiman. Su aroma sobrevuela toda la obra, e inevitablemente nos remite a los inimitables trabajos a los que el maestro de Portchester nos tiene acostumbrados, con magia y misterio, con niños y monstruos caseros, con sueños y miedos, con ese barniz oscuro que solamente Gaiman sabe aplicar.

El país libre: Un relato de la cruzada de los niños.
Dibujo: Chris Bachalo, Peter Snejbjerg y Peter Gross
Guión: Alisa Kwitney, Jamie Delano, Neil Gaiman y Toby Litt
Edición original: “Free Country: A tale of the Children’s Crusade”
Fecha de publicación: Febrero de 2016
ISBN: 9788416581818
Formato: Cartoné. Color
Páginas: 208
Precio: 20,50