Mosén Bruno es una figura muy conocida en el Pirineo aragonés y tras publicar Descubriendo a Mosén Bruno parecía que Maxi Campo, Carlos Azagra y Encarna Revuelta se quedaron con ganas y ahora nos ofrecen una divertida locura como Mosén Bruno. Vuelta al mundo rural.

Mosén Bruno. Vuelta al mundo ruralMosén Bruno. Vuelta al mundo rural
Guión: Maxi Campo
Dibujo: Carlos Azagra
Color: Encarna Revuelta
Formato: Rustica con esquinas redondeadas, 168 páginas. Color.
19,00 €

¿Que Mosén Bruno ha regresado por el túnel del tiempo? ¡Dios mío bendito! ¿Cómo es posible? ¿Y a santo de qué?

En el año 2037, la civilización está en apuros, se enfrenta al problema demográfico más grave de su historia: la despoblación. Si nada lo remedia, los pueblos pasarán a ser tan solo un feliz recuerdo del pasado. El mundo necesita un héroe.

¿Preparados para lo peor?

Maxi Campo, Carlos Azagra y Encarna Revuelta nos traen de vuelta, y nunca mejor dicho, al cura más peculiar e irreverente de todo el siglo XIX. Llevado al futuro por un gobierno preocupado por la despoblación, Mosén Bruno luchará, con todas sus herramientas, por una vuelta al mundo rural.

GP Ediciones no deja de hacer tierra y nos trae la segunda entrega de cómics centrados en la figura de Mosén Bruno tras la primera entrega, Descubriendo a Mosén Bruno, un peculiar personaje religioso de hace un par de siglos que ejerció en la localidad de Saravillo allá por el siglo XIX y del que pudimos descubrir su vida y milagros en el volumen anterior antes de, en Mosén Bruno. Vuelta al mundo rural, lanzarnos a la ficción donde veremos cómo Mosén es llevado al futuro para ayudar a solucionar un problema que hoy en día no tiene solución por falta de interés político: la despoblación del mundo rural.

Lo importante de Mosén Bruno. Vuelta al mundo rural es que a pesar de ser una fábula nos presenta un auténtico drama que vive nuestra sociedad desde hace más de 60 años: la desaparición de nuestros pueblos por la migración a las grandes ciudades. Como acabamos de ver gracias a los incendios que han azotado la península se hace más necesario que nunca tener un campo vivo, con gente que pueda cuidar de él, que lo cultive y lo renueve, porque, a fin de cuentas, de alguna manera tiene que llegar a las ciudades la comida, cultivos y ganadería, y eso es gracias a unos pueblos sanos y vivos y unas comunicaciones y servicios que, en la mayoría de pueblos hoy en día, son prácticamente inexistentes por falta de voluntad política. Y me da igual el partido, ambos partidos mayoritarios llevan décadas demostrándonos lo muy poco que se preocupan por el campo español.

Pero volviendo a lo que es Mosén Bruno. Vuelta al mundo rural lo cierto es que no he podido dejar, en ningún momento, de visualizar a Paco Martínez Soria en el papel de Mosén Bruno. Parece que estemos ante una de esas películas clásicas del cine español en la que, en clave de humor, un personaje llega del pueblo a la ciudad para, por ejemplo, visitar a sus hijas ya casadas y a partir de ahí se arma el belén. Pues aquí pasa lo mismo, Mosé Bruno es llevado al futuro donde, gracias a mediáticas y simpáticas apariciones en los medios logra convencer a cientos de miles de personas de que regresen a sus pueblos, frenando así la despoblación rural y alineándose toda la trama de manera que todos los obstáculos para un final feliz desaparezcan.

A pesar de lo que pueda parecer he disfrutado con Mosén Bruno. Vuelta al mundo rural, no sé si por el guión de Maxi Campo (realizador de televisión, cineasta y escritor ocasional), que resulta muy simpático, o más bien porque tengo una fijación/debilidad por la obra de Carlos Azagra, y Encarna Revuelta, y es que me gusta muchísimo lo que hacen, cómo consiguen un estilo tan personal y a la vez tan expresivo.

En cuanto a la edición de GP Ediciones la verdad es que estamos ante una rústica de tapa rígida y esquinas redondeadas, con un tamaño inferior al del cómic habitual y una apariencia fantástica.

En definitiva, GP Ediciones sigue apostando por el tebeo aragonés o de aragoneses y la verdad es que si bien Mosén Bruno. Vuelta al mundo rural no es el mejor tebeo de la editorial sí que es una buena prueba de que, como mínimo, sus obras están centradas en el territorio, son alegres y merecen la pena.