El cine no son solo los actores y los actrices, principales y secundarios, los directores o los guionistas. El diseño de producción, el sonido, el montaje o el vestuario también son cine. O quizás no. Al menos eso parece que piensan en la Academia, pues han dejado fuera de la gala a un buen número de galardones técnicos y a los cortos, que se entregaran al margen de la ceremonia.

Leemos en Fotogramas, nuestra revista de cine de cabecera, que ocho de las veintitrés categorías de los premios Oscar no van a recibir el galardón en directo. La Academia destinada a proteger y promocionar la industria del cine ha decidido que hay premios de primera y premios de segunda, y al nivel inferior han quedado relegadas ocho categorías: Música Original, Montaje, Diseño de Producción, Maquillaje y Peluquería, Sonido, Corto Documental, Corto de Ficción y Corto de Animación. Es una estupidez y una falta de respeto que nos sorprende tanto como indigna. Con este modelo, y solamente mirando la primera de las categorías excluidas, Ennio Morricone no hubiese recogido su estatuilla por “The hateful eight”, ni Howard Shore por “The Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring”, ni John Williams por “Schindler’s List”, ni Maurice Jarre por “A Passage to India”, ni Vangelis por “Chariots of Fire”,…
La propuesta de la Academia es entregar estos premios antes de la ceremonia y pasar un resumen durante la retransmisión. Por lo tanto dos de los cuatro candidatos españoles a premio, el cortometrajista Alberto Mielgo y el compositor Alberto Iglesias, se verán relegados a este escalón inferior.