linea_separadora

En cualquier lista de directores de cine singulares, esos valientes que optan por seguir senderos diferentes al resto, que tienen estética única y totalmente reconocible, siempre consta el tejano Wes Anderson. Este cineasta, con una filmografía tan peculiar como prolífica, suele ofrecer en sus películas un mundo de imágenes perfectamente simétricas y cartesianas, colores pastel, personajes excéntricos y aventuras extrañas, casi surrealistas, con un reparto plagado de estrellas. Benicio del Toro, Frances McDormand, Tilda Swinton, Timothée Chalamet, Léa Seydoux, Owen Wilson, Mathieu Amalric, Bill Murray, Saoirse Ronan, Willem Dafoe, Kate Winslet, Elisabeth Moss, Christoph Waltz… y tantos otros actores y actrices de prestigio que hemos podido disfrutar en “Los Tenenbaums“, “Fantástico Mr. Fox“, “Moonrise Kingdom“, “Viaje a Darjeeling“, “El Gran Hotel Budapest” o “Life Aquatic“. Platos que, eso sí, no son del paladar de todos los comensales.

Life Aquatic” (“The Life Aquatic with Steve Zissou” en su título original en inglés), es una película extraña que homenajea (o parodia) al célebre oceanógrafo francés Jacques-Yves Cousteau con una historia protagonizada por Steve Zissou, un mediático oceanógrafo que parte a la búsqueda del mítico tiburón jaguar, cuya existencia solo es un rumor propagado por él mismo, tal vez para justificar la muerte de un antiguo colaborador. Le acompañan una periodista embarazada, su ex-mujer, un tipo que asegura ser su hijo, un afectuoso ingeniero alemán y un montón más de personajes peculiares e inestables que convertirán la travesía a bordo del Belafonte en un verdadero zoológico humano.

Protagonizada por Bill Murray (que ha aparecido en todas las cintas del cineasta desde 1998, excepto en la reciente “Asteroid City”) Cate Blanchett, Owen Wilson, Anjelica Huston, Willem Dafoe, Michael Gambon y Jeff Goldblum, entre muchos otros, “Life Aquatic” es una película rara. Y este adjetivo calificativo es un elogio, no una crítica, pues ofrece al espectador convencional una propuesta radicalmente distinta a los productos prefabricados fast-food que nos suele preparar Hollywood que, por excéntrica, con esos uniformes vintage de color pastel, las versiones de David Bowie interpretadaas por el brasileño Seu Jorge y personajes únicos, le sorprenderá. Otra cosa es que le gusté, pues Wes Anderson no es Michael Bay.

linea_separadora

Where to watch Life Aquatic