Cuando Netflix anunció que iba a reversionar las Aventuras de Sabrina me imaginé que harían algún tipo de seriecilla infantil con algunos guiños a los adultos que vieron las series originales de pequeños, lo que no me esperaba es que le diesen un giro brusco hacia el horror, que en realidad es lo que casa con el concepto, y que la serie fuese tan interesante y terrorífica.

La serie Las escalofriantes aventuras de Sabrina, protagonizada por Kiernan Shipka, imagina el origen y las aventuras de la serie original Sabrina: Cosas de Brujas, como una historia oscura sobre el paso a la madurez que combina terror, ocultismo y, por supuesto, brujería. Con un tono similar al de La Semilla del Diablo y El Exorcista, esta adaptación presenta una Sabrina que lucha por reconciliarse con su doble naturaleza (mitad bruja, mitad mortal), mientras combate fuerzas del mal que la amenazan a ella, a su familia y al mundo que habitan los humanos.

El showrunner de Riverdale, Roberto Aguirre-Sacasa, también es el director creativo de Archie Comics y el responsable del guión de la serie. Aguirre-Sacasa también actúa como productor ejecutivo junto a los colaboradores de Riverdale, Greg Berlanti, Sarah Schechter, Jon Goldwater (el CEO de Archie Comics) y Lee Toland Krieger. El drama se basa en la producción original de Warner Bros. Television basado en Berlanti Productions.

El reparto incluye a: Kiernan Shipka, Miranda Otto, Lucy Davis, Ross Lunch, Michelle Gomez, Chance Perdomo, Jaz Sinclair, Richard Coyle, Tati Gabrielle, Adeline Rudolph, Abigail Cowen, Lachlan Watson y Bronson Pinchot.

Básicamente la acción nos sitúa en Greendale, ciudad gemela de Riverdale (aunque no se sabe a qué distancia están una de otra), donde viven Sabrina, sus tías Hilda y Zelda, así como su tío Ambrose preso y que no puede abandonar la mansión familiar. Sabrina está enamorada de su chico, Harvey, y pasa los días juntos a sus amigos en una idílica vida adolescente. Por desgracia se acerca la fecha de su bautismo negro, el momento en el que su nombre pasará a formar parte del Libro del Señor Oscuro de la Iglesia de la Noche, hablando en cristiano: Satán. Cuando Sabrina cumpla 16 años y la Luna se tiña de rojo ésta deberá entregar su alma al Señor Oscuro… aunque la verdad es que la joven mestiza, mitad bruja mitad mortal, no está muy por la labor por lo que pasaremos los dos primeros episodios viendo cómo aumentan sus dudas conforme se acerca la fecha.

Naturalmente, entrar así, de golpe en la trama es algo duro para el espectador por lo que Roberto Aguirre-Sacasa, creador y guionista de Las escalofriantes aventuras de Sabrina y de Riverdale, va dando a conocer, poco a poco, a los espectadores el casting y el concepto del Señor Oscuro que, inicialmente, tiene incluso referencias al Lucifer de Mike Carey y Peter Gross ya que su Iglesia se define por la búsqueda del libre albedrío y la propia voluntad. No será la única referencia, en el capítulo 6 tenemos un homenaje nada velado a El exorcista.

Sabrina pronto decidirá que no está dispuesta a renunciar a su mortalidad, desea la libertad de elección de los mortales y no ver su futuro atado al de la Iglesia de la Noche, donde no termina de ver claras las verdaderas motivaciones de éstos. Tampoco es que esté muy convencida de cómo aconteció la muerte de sus padres ni de las respuestas que ha obtenido hasta la fecha. Por desgracia el resto de miembros de la Iglesia de la Noche sí tiene claro cuál es el lugar de Sabrina y a quién debe obedecer.

Las escalofriantes aventuras de Sabrina se postula como una serie hermana de la de Riverdale, no hay más que ver cómo la propia composición de la paleta de colores nos recuerda a ésta, pero con un toque más siniestro. Donde en Riverdale nos daba la risa por los intentos de crear, por ejemplo, suspense alrededor de un asesino en Las escalofriantes aventuras de Sabrina no dejamos de estar incómodos delante de la pantalla porque las sorpresas suelen ser además terroríficas e incluso gore. Nada de público infantil para esta nueva versión.

Personalmente jamás he visto, creo, un capítulo entero de la serie original, sólo sé que el gato se llamaba Salem y que aquí tenemos un personaje con forma de gato, a veces, que responde al mismo nombre que aquél. Eso sí, no tiene demasiado de dulce aunque, ¡ey!, es un gato, así que no puede dejar de ser adorable aunque también un monstruo capaz de cualquier cosa por defender a Sabrina. Cualquier cosa.
Dejando aparte similitudes similares la serie original no tiene prácticamente nada que ver con estas si exceptuamos que el desarrollo de unas tiraban hacia lo moño y aquí tira hacia el absoluto terror y que en casi nada se basa en sus anteriores encarnaciones y es que Sabrina contó con una serie de animación infantil allá por 1971, después triunfó con una serie de televisión orientada al público infantil que duró 7 temporadas entre 1996 y 2003, y que es la conocida aquí en España, al igual que una película también en 1996. Entre 1999 y 2000 hubo otra serie animada de Sabrina también orientada al público infantil, y posiblemente concretamente, al femenino. Sin embargo Las escalofriantes aventuras de Sabrina opta por conquistar a un público mayoritario con una receta más adulta e interesante.

Llevo disfrutados seis episodios de Las escalofriantes aventuras de Sabrina y por el momento os diré que cada capítulo es necesario, en cada uno de ellos Sabrina avanza más y más para descubrir la verdad sobre el Señor Oscuro y cómo librarse de su persecución. Cada uno es una pieza del puzzle que Sabrina tiene que descubrir y cada uno es horrible en sí mismo pero nos desvelan a una Sabrina que representa a una mujer independiente del siglo XXI que pelea por sus derechos, sabe lo que quiere y no tiene miedo de enfrentarse a cualquiera con tal de obtenerlo. Incluso al mismo demonio.

Puede que Las escalofriantes aventuras de Sabrina tenga la apariencia del algodón dulce, de una manzana roja perfecta y sin igual, pero el terror acecha bajo la superficie y la verdad es mucho más siniestra de lo que pueda parecer por sus imágenes promocionales.

A poco que Netflix y Aguirre-Sacasa se pongan las pilas estamos ante la digna heredera de Buffy Cazavampiros. Y sí, son palabras mayores, pero Las escalofriantes aventuras de Sabrina las merece.

La primera temporada de Las escalofriantes aventuras de Sabrina se estrena en Netflix el próximo 26 de octubre.